Vivimos en una sociedad que no tolera el movimiento infantil, ni los avatares de la infancia. Que espera que todo lo que genera molestia se solucione rápidamente, sin darle tiempo a la elaboración. Para aquellos niños que tienen mal comportamiento o son tildados de problemáticos, se buscan soluciones mágicas o farmacológicas.
Se tiene una mirada patológica del niño. Se espera que responda como robot, sin la posibilidad de expresar sus angustias o altibajos emocionales. Esto resulta esperable para los más chicos, ya que están en proceso de crecimiento y cambio permanente.
¿Cómo podemos distinguir si los niños requieren un tratamiento que incluya fármacos y/u otras terapias, y cuándo no?
De alguna manera, los niños siempre manifiestan lo que les ocurre. Pueden hacerlo de diferentes modos, y en diferentes contextos. A menudo aparecen las dificultades en la escuela, problemas para dormir, para comer o para controlar esfínteres. También pueden portarse mal, no atender en clase, ponerse agresivos, o incluso manifestarse enfermedades psicosomáticas.
La medicación puede ser una herramienta de gran ayuda cuando un niño tiene un sufrimiento muy grande, por ejemplo si tiene alucinaciones o ataques de terror sin motivo. Pero medicar a un niño porque sus conductas molestan a los adultos resulta totalmente perjudicial.Es importante conocer el bienestar del niño, escucharlo y no acallarlo para resolver lo que lo perturba. Allí, el tratamiento psicológico resulta de una gran ayuda.
Desde el tratamiento psicológico, se promueve que el niño se sienta escuchado y comprendido. Se busca construir un vínculo de amor y respeto con la familia, para que el niño tenga una infancia feliz.
Es importante que se respeten sus momentos de juego y que se le cuenten cuentos, historias familiares, de manera de que pueda organizar sus percepciones. Los niños necesitan que se les hable, que se les expliquen las cosas y que se juegue con ellos, que se los tenga en cuenta como sujetos que pueden sufrir y que necesitan de la figura de los otros para sentirse bien.
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Escrito por
Lic. Martín Lesnik
Psicólogo · M.P. 9528 · Fundador de Psicólogos Córdoba. Orientación cognitivo-conductual, más de diez años de experiencia clínica. Sobre el autor →