Psicólogos Córdoba

Somos una red constituida por profesionales de la psicología, psiquiatría y profesiones afines especializados en el campo de la salud mental.
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horario de Atención L a V: 10 a 19
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horarios de atención Lunes a Viernes: 10 a 19 hs

Los vínculos de pareja en cuarentena

vinculos de pareja en cuarentena

Los vínculos de pareja en cuarentena

El contexto de distanciamiento social abrió el juego a una nueva forma de pensar las relaciones vinculares y sexo-afectivas.

¿Qué pasa con los encuentros y lo vincular en un momento que propone la reclusión y el aislamiento? ¿Cómo interactúan las parejas en esta nueva dinámica de la constante permanencia en el hogar? ¿Qué pasa con los miedos a encontrarse y llevar a cabo un tipo de relación que invita a la profundidad?
La licenciada en Psicología, María Emilia Haymal, responde a algunos de estos interrogantes para repensar los vínculos de cuarentena y la manera en que estos cambios han repercutido en la salud mental de las personas.

Cuarentena y relaciones de pareja

pareja en el sofáSegún la licenciada Haymal, antes de la cuarenta los espacios personales, laborales y vinculares se encontraban claramente divididos. Era esperable llegar tarde-noche al hogar luego de un día largo de trabajo, de encuentro con amigos/as o de realizar actividades fuera de casa.

A partir de marzo, con el anuncio de la cuarentena social, preventiva y obligatoria, parte del orden social establecido se vio forzado a cambiar. Esto trajo aparejada una “sobrepresencia” en los vínculos.

Dentro del consultorio, se produjo un aumento de las consultas de parejas ligadas a la hiper-exposición, cuyos principales síntomas son:

  • Irritabilidad.
  • Mayor necesidad de conservar espacios personales sin la presencia del otro/a.
  • Estrés por la sobrecarga de tareas domésticas y de crianza de los/as hijos/as (punto en el cual las mujeres quedan en clara desventaja, ya que en la mayoría de los casos, estas tareas recaen principalmente sobre ellas).
  • Mayor desencuentro en el deseo sexual.

A estas variables se le suman la inestabilidad económica, el riesgo en la salud física, la dificultad de hacer red con otros vínculos (amigos, familia, compañeros de trabajo, etc.).
Esto lleva a estados de agotamiento y la necesidad de “oxigenar” los vínculos se vuelve imperiosa.

Te puede interesar nuestro artículo sobre «¿Qué se hace en la Terapia de pareja?»

¿Cómo sobrellevar los problemas de pareja durante la cuarentena?

Según la licenciada, resulta de gran importancia entender y aceptar que el otro/a tiene la necesidad y el derecho a conservar su “mundo personal”. Es recomendable intentar establecer consensos para que el espacio personal no se pierda dentro del vínculo de pareja.

Se hace necesario revisar el contrato implícito de la pareja: si el mundo externo cambió rotundamente será imprescindible que en el mundo interno (la pareja) se revean los pactos establecidos. Esto incluye:

  • Las rutinas
  • Las tareas domésticas
  • Los espacios de intimidad personal
  • Entre otros.

Para que el diálogo sobre las dificultades que han aparecido o se han visto potenciadas con la pandemia pueda darse, el paso previo debería ser registrar las propias emociones y necesidades, validarlas y darles entidad, para poder luego comenzar a tramitarlas.

Te puede interesar sacar un turno u obtener información sobre terapia de pareja.

Las dificultades para conformar pareja en la modernidad

pareja peleadaCon el advenimiento de la pandemia y la disposición de la cuarentena obligatoria como medida necesaria para preservar la salud, surgieron nuevas demandas con respecto a las relaciones interpersonales. Entre estas demandas se encuentra la dificultad para conformar una pareja.

“Con las actividades sociales restringidas, la posibilidad de conocer a un/a parteneire queda reducida. Esto va generando gran malestar, sentimiento de soledad, irritabilidad, exposición en los cuidados de la propia salud en la búsqueda de conocer a alguien, etc. Resulta necesario identificar estas emociones para poder hacer su elaboración, dando la oportunidad de pensar en nuevas formas de lograr establecer un vínculo afectivo”, sostiene Haymal.
Sin embargo, según la licenciada, dentro de la clínica se observaban algunas de estas dificultades de manera previa a la llegada del covid-19.

Te puede interesar nuestro artículo sobre «¿Qué tipo de familia existen hoy

¿Qué ha cambiado en las relaciones?

Como sostiene la profesional “en las relaciones heterosexuales, por ejemplo, podemos ver muchas mujeres que lograron liberarse del mandato de la búsqueda del ‘príncipe azul’ y de la ‘media naranja’, lo cual otorga mayor libertad al momento de desear y poder decidir. En otros casos, muchas han llegado al punto de descreer de las buenas intenciones del otro, haciendo que el momento de entablar una relación afectiva se torne en la ‘crónica de una muerte anunciada’, actuando según lo que se espera”.

Por otra parte, en cuanto a los hombres y las masculinidades, impera el mandato social de sostener cierta “virilidad”. Suele haber desorientación en relación al lugar que se debe ocupar y dónde posicionarse ante el advenimiento de los nuevos roles de género y las demandas que plantean los feminismos.

Te puede interesar nuestro artículo sobre «¿Qué es la terapia de Pareja?»

¿Cómo se logra el apego?

Podríamos definir al apego como la seguridad emocional en un vínculo. Para llegar a construirlo es necesario que se produzcan sucesivos encuentros, que haya cercanía física y emocional y que se produzca un sentimiento de confianza y disposición emocional por parte de la otra persona. Esto permitirá desarrollar lo novedoso de la unión entre dos, el “entre”.

De acuerdo a Haymal, “lo interpersonal configura lo interno, y lo interno configura lo interpersonal. Así, se van conformando mapas mentales desde los cuales nos vinculamos, el modo aprendido de cómo estar con otro/a. Y muchas veces, se requiere poder revisarlos, cuestionarlos para hacer lugar a preguntas como: ¿Cuánto puedo contar con esa persona? ¿cuán accesible y disponible está para mí, y yo para él/ella? ¿Cuánto valgo a sus ojos? ¿Cuánto nos animamos a entrar al terreno personal de esa persona donde nos volvemos inevitablemente más vulnerables?”.

El desafío general será revisar el propio mapa mental y las expectativas personales, para poder encontrar el equilibrio entre separación-unión. Un equilibrio entre, por un lado, la evitación de la intimidad y de la cercanía emocional y, por el otro, la ansiedad por la separación y el miedo al abandono.

Te puede interesar nuestro artículo sobre «¿Qué hago si un familiar no quiere ir a terapia?»

¿Existe un problema en asumir compromisos en los vínculos sexuales, afectivos y de pareja?

Las motivaciones para estar en pareja pueden ser muy diversas: desde la ilusión de estar completos/as (la famosa metáfora de la “media naranja”), como fin para lograr la maternidad/paternidad, por intentar evitar el “estar solos” y para vivir la experiencia compartida del encuentro profundo entre dos subjetividades, entre tantas otras.

De acuerdo a la licenciada, estos diversos caminos están enmarcados actualmente en la concepción occidental de la inmediatez y la exigencia de satisfacción rápida. Estos factores hacen muy presentes la urgencia por obtener soluciones rápidas a problemas que requieren de un tiempo particular (como son las relaciones vinculares).

Los cambios sociales, culturales y económicos se encuentran en constante transformación, atravesando en la actualidad un punto álgido que impacta directa o indirectamente en la conformación de
parejas. Las prioridades cambiaron y con ellos los hitos vitales como la exogamia, formar
pareja, casarse, tener hijos, etc.

“La expansión del self (del sí mismo) de muchas mujeres ha llevado a cambiar el foco de realización personal, donde ya no es conseguir un marido sino en preguntarse cómo conciliar la vida profesional, el crecimiento personal con la vida en pareja. Esto conlleva a que los hombres se sientan interpelados en sus privilegios, pudiendo generar confusión o distanciamiento al momento de vincularse.

Es así que el temor a fracasar en una relación junto al miedo que puede implicar la idea de compromiso, de “pérdida de libertad”, de hacer concesiones, de lidiar con la diferencia del otro/a, dificultan el encuentro de generar una relación íntima”, sostiene Haymal.

El reto será preguntarnos ¿Cómo regular el equilibrio entre separación-unión?, ¿Cuánto dejo entrar al otro?, ¿Cuánto preservo de mí?, ¿Cuánta cercanía física y emocional puedo tener?

Te puede interesar nuestro artículo sobre «Familia ensambladas ¿Cómo construir vínculos sanos?»

El derrocamiento del “amor romántico”

Existen ciertas etapas que suelen darse, por norma general, en los vínculos de pareja:

  • Enamoramiento
  • Desilusión
  • Aceptación de las diferencias
  • Construcción de la relación desde un lugar de alteridad (donde se reconoce que sin esa persona se podría vivir igual, pero que aun así, se elige hacerlo con ella/ él. Una elección movida por el deseo y no por un imperativo).

Gran parte del mito del amor romántico se sustenta sobre la creencia de que existe un único modelo natural, y por ello, no sujeto a cambios, bipolar, binario y dicotómico. “El ideal romántico llevó a la idea de que el amor debía ser complementariedad de partes iguales, de fusión, de incondicionalidad absoluta, de meta a alcanzar para lograr plenitud y de exclusividad, donde es imposible amar a más de una persona”, explica la licenciada.

Si partimos de la premisa de que el concepto de amor es una construcción cultural, un relato, podemos ampliar la mirada y salirnos de los estereotipos rígidos que delimitan funciones y lugares estancos tanto para hombres como para mujeres, los cuales han llevado a cuadros patológicos como depresión, adicciones y violencia de género. Reconocer el cambio cultural da lugar a miradas más inclusivas y relaciones no discriminatorias y posibilita reconocer la alteridad, las diferencias, los distintos modos de ser con el otro, diversas formas de estar, ampliar alternativas y dar entidad al propio deseo.

Construyendo vínculos saludables

¿Cómo pueden llevarse a cabo vínculos sexuales, afectivos y de pareja de manera saludable? De acuerdo Haymal, es necesario entender que cada pareja realiza acuerdos explícitos o tácitos sobre las reglas con las cuales desea vincularse. Hay acuerdos que son sanos y otros que no, que generan sufrimiento en alguno de los dos. Cada pareja tiene el derecho de poder acordar al interior de la misma vivir su deseo sexual con la libertad que considere mejor.

Es importante considerar también que el amor y el deseo pueden ir por carriles distintos.

“Hay diferencias en cuanto a las reglas entre quienes deciden relacionarse desde el amor y quienes lo hacen exclusivamente desde el deseo. Hay parejas que no consideran una infidelidad el hecho de que uno de los integrantes (o los/as dos) tengan una relación puramente sexual con otra persona, y sí lo sería si ese vínculo incluye lo afectivo. Me refiero por supuesto, al acuerdo entre dos adultos/as, donde no hay sufrimiento de ninguna de las partes por esta cuestión (puramente sostenida desde el plano sexual- genital), y si a esa pareja particular, ese acuerdo les es funcional. Como terapeutas no debemos dar nada por supuesto, y antes de realizar una intervención, debemos explorar el universo de valores que esa pareja en particular maneja”, sostiene la licenciada.

Participo de este artículo:

Lic. María Emilia Haymal

Lic. en Psicología
Lic. María Emilia Haymal
Lic. María Emilia Haymal
Lic. María Emilia Haymal

Lic. en Psicología

Licenciada en Psicología (UNC) M.P. 8361

Formación en Psicoterapia Psicoanalítica. Especialista en el Enfoque Modular- Transformacional. Especialización en temáticas relacionadas al psicoanálisis relacional/ vincular.
Posgrado con formación en “Trastornos Alimentarios y Adicción a la Comida” (UNC)
Colaboradora docente del Postgrado “Psicoterapia

Bº Centro - Córdoba