Cómo afrontar el estrés de fin de año
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Para afrontar el estrés de fin de año sirve decidir qué se cierra en diciembre y qué pasa a enero, no cumplir con todos los compromisos, ponerle un tope al gasto en regalos y cuidar el sueño. Si el agotamiento sigue después de las vacaciones, o si lo arrastrás desde hace meses, conviene consultar.
Diciembre junta el cierre del trabajo, la agenda de las fiestas, la lista de regalos y el balance del año. Qué pasa en el cuerpo y en la cabeza, cuándo ya no es cansancio sino otra cosa y qué se puede hacer, también si tenés gente a cargo.
Para afrontar el estrés de fin de año sirve decidir qué se cierra en diciembre y qué pasa a enero, no cumplir con todos los compromisos, ponerle un tope al gasto en regalos y cuidar el sueño. Si el agotamiento sigue después de las vacaciones, o si lo arrastrás desde hace meses, conviene consultar.
Llega fin de año, una época en donde todo está teñido de celebración y alegría. Llegan los momentos «más felices», las fiestas, el verano y para algunos, las vacaciones. Pero también, llega el momento de hacer balances, de evaluar el año que pasa, y quizá proyectar a futuro. Y ¿por qué no? el momento de permitirnos sentir un poco de tristeza, recapacitar sobre nuestros errores, o pensar en aquellos que ya no están.

De repente, pareciera que la alegría es el ingrediente fundamental para esta etapa del año. Como psicólogos, entendemos que esto no es siempre así: por el contrario, muchas veces las emociones son contradictorias.
En cierta forma, todo aquello que gira en torno a las fiestas de fin de año (ya sea Navidad o Año Nuevo), no hace más que decirnos que debemos sumarnos a ese espíritu de celebración. La pregunta es, ¿lo vivimos realmente así? Los números dicen que no del todo. En una encuesta de la Asociación Estadounidense de Psicología de noviembre de 2023, casi nueve de cada diez adultos (89 %) dijeron que algo de esta época les genera estrés, y cuatro de cada diez (41 %) que su estrés sube en las fiestas respecto del resto del año.
¿Por qué sucede esto? ¿Cómo puedo hacer para enfrentar esos momentos de tristeza, de ansiedad? Seguí leyendo.
Por qué diciembre cansa más que el resto del año
El estrés de esta época no viene de un solo lado. Se superponen exigencias que durante el año están repartidas:
- En el trabajo, el cierre: objetivos, balances y las vacaciones del equipo que alguien tiene que cubrir.
- En lo social, reuniones que se acumulan en tres semanas.
- En lo económico, el aguinaldo que ya tiene destino y los regalos. En la encuesta de la APA, la plata fue la primera causa de estrés de las fiestas (58 %) y encontrar el regalo indicado, la segunda (40 %). En la última Navidad, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de los comercios pymes subieron apenas un 1,3 % y el gasto promedio por compra fue de $36.266, con mucho uso de tarjetas en 3 a 12 cuotas.
- En lo emocional, el balance del año y las ausencias, de las que hablamos más abajo.
Y todo eso llega sobre una base que ya venía alta. En la encuesta Worldviews de la red WIN y Voices!, hecha en enero de 2026, la mitad de los argentinos dijo sufrir estrés con frecuencia (un año antes era el 33 %), y el 54 % señaló la falta de dinero o las deudas como la causa principal. En lo laboral, en el relevamiento que hizo Bumeran en 2025 en cinco países, el 92 % de los argentinos dijo sentirse «quemado» por su trabajo, la cifra más alta de la región.
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El riesgo de hacer balances a fin de año
Una de las cosas que más solemos hacer durante esta época, son los balances. ¿Realmente sirven? En cierta forma sí, pero la realidad es que la mayoría de las veces nos centramos en las cuestiones negativas (lo que no logramos, lo que dejamos de hacer), y todo esto puede generarnos algunos problemas de salud.
Adriana Alonso, psicocardióloga de la Fundación Cardiológica Argentina menciona que «los balances sirven en la medida en que uno pueda comprender que no tiene sentido usar esas cosas que no se lograron para castigarnos, pero sí pueden servir como disparadores para volver a replantearse el objetivo que se quiere lograr. Si uno sólo se queda con lo que no logró, puede aparecer mucha ansiedad, angustia y estrés, que es la presión que sentimos cuando estamos con la alarma encendida. Puede aparecer también lo que se conoce como "depresión de fiestas"». Por ejemplo, si el año pasado me planteé bajar de peso y no lo logré, quizá este sea el momento de buscar ayuda profesional para hacerlo.
Lo importante es tomar todos los hechos negativos y tratar de encontrarle el aspecto positivo. Es decir: pensar en cómo estamos, por qué llegamos a estar así, y qué podemos hacer para cambiarlo o mejorar. También, reflexionar acerca de cómo interpretamos las situaciones, y distinguir aquellos casos en que quizá nuestra predisposición negativa influye en el modo de ver las cosas.
Por otra parte, es importante centrarse en los detalles positivos, por más pequeños que sean. Estos factores son fundamentales para aumentar nuestra confianza y autoestima.
Si bien hay situaciones que están fuera de nuestro alcance y que indefectiblemente nos afectan, el bienestar también se construye. Hay cosas que podemos hacer y que nos ayudarán a estar mejor: plantarnos de manera más positiva frente a la vida, ponernos metas que realmente podamos alcanzar y cuidar nuestras relaciones sociales; son sólo algunas cuestiones que nos ayudarán a cerrar de mejor manera el año.
Las ausencias, otro motivo de angustia

Durante la celebración de las fiestas, muchas veces nos angustiamos pensando en aquellas personas que por determinados motivos no están con nosotros. En Psicología, esto se conoce como el «Síndrome de la Silla Vacía». Observamos esa «silla», en medio de otras que sí se encuentran ocupadas, y eso nos genera un vacío importante.
El motivo de la ausencia no necesariamente debe estar ligado con el fallecimiento de esa persona. También, sufrimos cuando nuestros hijos no están porque festejan en otro lugar, cuando cierta persona está ausente porque debió mudarse, o cuando nuestra pareja no está porque nos separamos; entre otros tantos ejemplos.
Cuando nos encontramos rodeados de personas que están celebrando, en un entorno de «alegría»; las ausencias se hacen aún más visibles. A su vez, todo esto puede llevar a que nos sintamos tristes y en soledad.
La realidad es que fin de año no tiene por qué ser un momento de felicidad plena. Es importante que nos permitamos extrañar a ese ser querido que no está con nosotros. La vida no está llena de momentos felices. Aceptarlo, y permitirnos sentirlo, es una parte sana y esencial en el proceso de duelo.
¿Agotamiento de fin de año o burnout?
No es lo mismo estar cansado en diciembre que estar quemado. La Organización Mundial de la Salud describe el burnout como un síndrome que resulta del estrés laboral crónico que no se pudo manejar bien. Lo reconoce por tres señales: agotamiento, distancia mental o cinismo frente al trabajo y la sensación de rendir menos. La OMS aclara que no lo clasifica como una enfermedad sino como un fenómeno ligado al trabajo.
La diferencia práctica está en el tiempo. El agotamiento de fin de año baja cuando bajan las exigencias: con unos días de descanso, la energía vuelve. Si en enero, ya de vuelta de las vacaciones, seguís igual, o si esa sensación te acompaña desde hace meses, ya no es cosa de diciembre. Si querés entender qué le pasa al cuerpo cuando la presión se sostiene, lo explicamos en qué es el estrés.
Consejos para afrontar el fin de año de manera saludable
- Desligarnos de aquellas obligaciones innecesarias que nos imponemos. Que tenemos que saludar a todos, comprar regalos a mansalva, hacer esto o aquello, que «quedamos mal» si no lo hacemos… La realidad es que lo que hacemos, lo debemos hacer porque queremos. De ningún modo esto se tiene que transformar en una obligación.
- Ponerle un monto a los regalos antes de salir a comprar. O acordar en la familia un amigo invisible y regalos solo para los chicos. Con la plata y el regalo indicado como las dos primeras causas de estrés de las fiestas, es una de las decisiones que más alivia.
- Enfocarnos en aquello que nos genera felicidad. No todos experimentan la felicidad de la misma manera: algunos la encuentran en un regalo, otros en una cena, o en una salida con amigos. Incluso, hay quienes son felices trabajando y se angustian cuando están de vacaciones. Todo es válido, siempre y cuando no perjudique nuestra salud, ya sea mental o física.
- ¡No siempre podemos cumplir con todo! A fin de año llueven los planes. La gente del trabajo, los compañeros de la facultad y del colegio, la familia: todos quieren reunirse. Pese a que hay personas que lo disfrutan, hay quienes también lo sienten como una carga. Por ello, es importante aprender a decir que no, y priorizar sólo aquello que realmente tengamos ganas de hacer.
- Lo que no hicimos en el año, no lo vamos a poder hacer en el último mes. Es importante aprender a cerrar las etapas poniendo objetivos realistas. Nadie llega a fin de año sin problemas, teniendo un millón de amigos, un millón de dólares, con los abdominales marcados, y pareja nueva. Seguramente, en algo «fallaremos». Esto es así porque somos humanos, y porque nunca nadie está exceptuado de sufrir las desavenencias de la vida.
- En el trabajo, separar lo que vence el 31 de lo que puede esperar. Hacé una lista de pendientes y marcá solo lo que de verdad cierra este año; el resto tiene fecha en enero. Decirlo en voz alta («esto lo vemos a la vuelta») ordena más de lo que parece.
- Dormir, moverse y comer a horario. Suena obvio, y es lo primero que se pierde en diciembre. Sostener un horario de sueño parecido al del resto del año y caminar un rato todos los días ayuda a que el cuerpo no viva cada jornada como una emergencia.
- Permitirnos sentir. No todo debe estar inundado de alegría. Por más que en la tele, en la radio y en los diarios, nos bombardeen e intenten imponernos esa idea; las emociones negativas también aparecen en esta época, y ello no tiene nada de malo. Y si estás desbordado, decilo: en casa o en el trabajo, contarlo suele destrabar una ayuda que no llega si nadie se entera.
Si tenés un equipo a cargo
Para quien coordina personas, diciembre pesa doble: hay que cerrar números y, a la vez, sostener a un equipo que también llega cansado. Algunas decisiones simples ayudan a que el fin de año no sea una carrera hasta la última hora:
- Repartir las coberturas de vacaciones antes de mitad de mes.
- Pasar a enero las reuniones que no son urgentes.
- Hacer un cierre corto con cada persona: qué salió bien y qué cambiar el año que viene.
- Reconocer el trabajo del año de una forma concreta. En una encuesta de SurveyMonkey, el 82 % de los trabajadores dijo que el reconocimiento es una parte esencial de su felicidad en el trabajo.
Ese reconocimiento puede ser un día libre, unas palabras en la reunión de cierre o un regalo. En Argentina es una costumbre: en un relevamiento de Adecco a más de 350 empresas, de diciembre de 2021, el 60 % dijo que iba a agasajar a su gente para despedir el año. Si el regalo del equipo termina siendo una tarea más en tu lista de diciembre, se puede delegar. En Córdoba, MONDOBOX arma regalos empresariales de fin de año y cajas navideñas con una tarjeta para cada persona, y se encarga de la entrega. Es una preocupación menos en el mes que más pesa.
Cuándo consultar con un psicólogo
Conviene pedir ayuda si:
- el insomnio, la angustia o la irritabilidad duran semanas y no ceden con el descanso;
- el cansancio sigue igual después de las vacaciones;
- una ausencia pesa tanto que no te deja disfrutar de nada;
- aparecen ataques de pánico o ganas de no ver a nadie;
- el alcohol o la comida se vuelven la forma de bajar la tensión.
Pedir un turno en diciembre no es exagerar. En Psicólogos Córdoba tenemos turnos a la brevedad, presenciales en Córdoba y alrededores y online en toda Argentina.
Fuentes
- American Psychological Association. Even a joyous holiday season can cause stress for most Americans, noviembre de 2023 (encuesta de The Harris Poll a 2.061 adultos de Estados Unidos, 14 al 16 de noviembre de 2023).
- Economía Sustentable. La mitad de los argentinos dice sufrir estrés con frecuencia (Worldviews Survey de WIN y Voices!, 1.007 casos en Argentina, enero de 2026).
- Diario Panorama. Según CAME, las ventas minoristas de Navidad crecieron 1,3 % interanual, 26 de diciembre de 2025.
- Canal 26. Argentina lidera el ranking regional de burnout, 5 de noviembre de 2025 (estudio de Bumeran, 2.750 casos en cinco países).
- Organización Mundial de la Salud. Burn-out an «occupational phenomenon»: International Classification of Diseases, 28 de mayo de 2019.
- SurveyMonkey. Employee recognition.
- El Economista. Fiestas de fin de año en las empresas: nuevo estudio de Adecco Argentina, 7 de diciembre de 2021.
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