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¿Cómo pedir perdón? 10 consejos para aprender a disculparse

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¿Cómo pedir perdón? 10 consejos para aprender a disculparse

Hoy quiero hacerte una pregunta simple: ¿Sabés cómo pedir perdón? Ese cuestionamiento tan sencillo abarca una de las habilidades sociales más complejas. Es que reconocer cuándo y cómo pedir perdón no es algo fácil. La capacidad de disculparse puede marcar una gran diferencia en tus relaciones personales.

Una de las primeras cosas que nos enseñan de niños, es pedir perdón al equivocarnos. Esta norma básica de educación demuestra respeto hacia el otro. Pero a medida que crecemos vamos perdiendo esa actitud. Nos volvemos reacios a disculparnos sinceramente, sin presiones sociales de por medio.

Mucha gente tiene serios problemas a la hora de disculparse. Incluso frente a seres queridos o personas de confianza. No te preocupés, es un problema que tiene solución. En este artículo te brindaremos una guía con 10 consejos simples para que aprendas a pedir perdón. Al final, te ofreceremos un bonus track de gran utilidad. ¡Perderte esta lectura es imperdonable!

Cómo pedir perdón: 10 consejos prácticos

1. Desprendete de hábitos y creencias

Como todo aprendizaje, vas a necesitar una actitud flexible y una personalidad abierta a los cambios. Para aprender a pedir disculpas, hay que modificar algunas creencias y hábitos de la vida en sociedad. Vas a tener que soltar los prejuicios sobre vos mismo y los demás. Muchas de esas nociones te impiden reconocer tus errores y mejorar tus relaciones con los que te rodean.

Si bien muchas veces es leído como una debilidad, pedir perdón implica vencer el propio orgullo. Por lo tanto, estamos ante un acto de grandeza. A pesar de creencias arraigadas, cuando nos disculpamos dejamos de mirar al costado para hacernos cargo de nuestras acciones.

2. Evitá las disculpas falsas

Muchas veces, las personas sienten la obligación de pedir perdón, debido principalmente a la presión social. Pero no lo hacen de manera espontánea o de un modo que les resulte natural. Esto se debe a que no creen haber cometido un error. Descreen que haya una razón para disculparse, lo hacen solo por costumbre o compromiso.

Estamos entonces frente a disculpas falsas. Cuando las brindamos, generalmente nos limitamos a contar lo que pasó sin llegar a asumir nuestra culpa. De esta manera, no estamos realmente pidiendo perdón, al menos no de una modo valedero.

Quienes más nos conocen, pareja o amigos, perciben que se trata de una disculpa falsa. En casos así, podemos llegar a empeorar aún más la situación. La otra persona puede sentir desconfianza y ofenderse por nuestra falta de compromiso.

3. Convencete de que nadie es perfecto

Nos vemos a nosotros mismos mediante el espejo de los demás, a través de cómo nos ven los otros o como creemos que nos ven. Quienes presentan dificultades para disculparse, pueden tener expectativas poco realistas acerca de cómo son vistos por los demás.

Son sujetos en exceso perfeccionistas, lo que los lleva a rechazar la idea de pedir perdón. En el acto de disculparse, ven una aceptación de su propio fracaso. Y esto les genera angustia.

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Para personas así, pedir perdón consisten en un esfuerzo que niega la propia autoimagen, muy idealizada. Sin embargo, aunque parezca cliché repetirlo, hay considerar que nadie es perfecto.

4. Aceptá tus errores

Nadie puede escapar de las equivocaciones. Todos erramos. Por eso, la aceptación del error es una actitud que demuestra madurez.

Ante esto, puedes practicar realizando pequeños rituales de disculpa. Al principio, puede ser por las pequeñas cosas del día a día. Con el tiempo irás aumentando la importancia de tus pedidos de disculpas. Podrás acostumbrarte así a disculparte de manera espontánea y sincera.

5. No pongas excusas en tu interior

Otra actitud común, es juzgarnos a nosotros mismos por no pedir perdón. Esto es, sin embargo, innecesario y poco razonable. Además, estás creando excusas para vos. Así, podés justificar la negativa a disculparte debidamente. Mediante esta estrategia eliminás responsabilidades sin tener que pedir perdón.

La táctica de juzgarte hace que todo ocurra en tu interior, sin que nadie más que vos pueda beneficiarse de esto. Por eso, tendrás que reconocer esta rutina como meras excusas. Solo así podrás superar esa estrategia que te aparta de pedir perdón.

6. Entrená tu empatía

Empatizar es ponerte en el lugar de la otra persona, tanto desde un plano cognitivo como emocional. Para poder hacerlo tenés que imaginar que eres ese otro y que ves todo desde su punto de vista. Como reza el dicho popular: “Ponerte en sus zapatos”. Con esfuerzo y práctica, llegarás a hacerlo en momentos importantes, con una gran carga emocional. La empatía es una actitud que facilita el pedir perdón, así como otras instancias fundamentales en las relaciones interpersonales.

7. Enfocate en reconocer el daño generado

Si te proponés pedir perdón, pero no lo conseguís, algo está sucediendo. Por ejemplo, puede ser que no llegués a ponderar adecuadamente los daños y molestias que causaste con tus actos. De ser el caso, puede que tu orgullo sea más importante que reconocer que tu prójimo fue agredido o molestado.

Un ejercicio fundamental es detenerse a reflexionar acerca del daño que se ha hecho. Cuestionarse lo más superficial, pero también los detalles y efectos colaterales que nuestras acciones puedan haber generado.

8. Creá un guión simple

Para evitar altos niveles de ansiedad, cuando quieres pedir disculpas, lo mejor es dar forma a un pequeño guión. Así podrás estructurar lo que vas a decir y hacer. Pero tiene ser bien simple y acotado, con dos o tres ideas de una oración. No escribas literalmente todo lo que querés decir, porque podés exponerte a más estrés por recordarlo todo.

Recordá solamente las ideas que le brindan estructura a tu disculpa y expresalas, de la manera que surjan, en el momento de pedir perdón.

Tené en cuenta que no hay una sola forma de pedir perdón. Quizá lo mejor sea una conversación frente a frente, pero un mensaje de WhatsApp, una carta, un pequeño obsequio con frases, son otras formas válidas para pedir perdón.

9. Prestá atención a lo que pasa después

Una de las partes más importantes de aprender a decir perdón, es observar cómo reacciona la otra persona después de que nos disculpamos. La razón es sencilla: no pedimos perdón para nosotros mismos, sino para la otra persona. Entonces, su punto de vista nos permitirá mejorar nuestra forma de comunicarnos. La observación también nos brindará la posibilidad de ayudar al otro en lo que necesite para sentirse mejor.

10. Brindá una solución

Además de pedir perdón, ofrecé una alternativa para reparar o mejorar la situación. Siempre y cuando tu error pueda solucionarse. Esta es una manera con la cual podrás demostrarle a la otra persona que realmente te apena lo ocurrido y que querés remediarlo.

Antes de terminar, un bonus track

Como ya dijimos, saber pedir perdón es una de las capacidades fundamentales en las relaciones sociales e interpersonales. Vas a cometer errores a lo largo de toda tu vida, por lo cual es fundamental que sepas disculparte.

Si ponés en práctica estos consejos y aun así tenés problemas para disculparte por tus errores, podés buscar ayuda profesional. La terapia psicológica puede significar una ayuda crucial para que superes tus conflictos relativos a disculparte. En Psicólogos Córdoba tenemos profesionales especializados que te brindarán su asistencia especializada en este asunto.

Fuentes

Guzmán, Mónica (2010): “El perdón en relaciones cercanas: Conceptualización desde una perspectiva psicológica e implicancias para la práctica clínica”. Versión online: 

Serrano Franco, Francisco; Cázares Blanco, Ma. del Rocío (2019): “¿Qué y por qué perdonar? Una revisión deflacionaria de la moralidad del perdón”. Versión online: