Ventajas y desventajas del uso de redes sociales en niños

Por esto, es necesario destacar y diferenciar los aspectos que están en juego en el momento en que se utilizan. Así como también determinar el manejo y la regulación de la práctica.
Las políticas de privacidad de las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Whastapp y Snapchat) especifican una edad mínima para registrarse: 14 años. Sin embargo, está demostrado, no sólo desde fuentes específicas sino también desde la cotidianidad, que niños menores a esa edad utilizan las plataformas mencionadas.
Un estudio reciente en Estados Unidos reveló que el 83% de los menores de edad mienten para poder abrir una cuenta de Facebook, mientras que el 42% sostienen tener la mayoría de edad.
¿Cuáles son las desventajas?

Cabe mencionar como ejemplo aquellos niños vulnerables que reciben insultos desde las redes sociales. Esto contribuye a su inseguridad, depresión y en ocasiones apelando al suicidio.
Además, la capacidad de anticiparse a ciertas situaciones aún se encuentra en desarrollo por lo que no registran las consecuencias que puede acarrear no sólo el hecho de compartir datos personales, sino también el acceso a páginas de contenidos específicos que no logran incorporar de manera activa, sino que impactan pasivamente en su psiquismo.
Por otro lado, está comprobado que las redes sociales influyen en el desarrollo de la escritura y las habilidades comunicativas de los niños. Esto se debe a que el uso de abreviaciones se extiende al mundo no-online y dificulta el adecuado intercambio en sociedad.
¿Cuáles son las ventajas?

Finalmente, es importante destacar que los adultos deben tener un rol activo con respecto al uso que hacen los niños de las redes sociales. Es decir, deben poder supervisar el acceso a las plataformas y a sitios web que pueden ser perjudiciales para los menores de 14 años.
También, especificar y diferenciar las relaciones que se generan a nivel online con aquellas del mundo no virtual. En las primeras no median las habilidades sociales debido a que se decide cuándo, cómo y a quién aceptar o eliminar. En cambio, en las interacciones sociales del mundo no virtual se debe poder adaptarse a las situaciones, a estar expuesto frente al otro. De esta manera, mediante la enseñanza de habilidades sociales, el niño tendrá menos posibilidades de frustrarse y aislarse ante un encuentro del mundo no virtual.
Artículo redactado por:
Si esto te está afectando, en Psicólogos Córdoba ofrecemos psicología infantil, presencial u online. Escribinos por WhatsApp y te orientamos con el profesional más adecuado.
Dar el primer paso es lo más difícil
Si algo de lo que leíste te resonó, escribinos por WhatsApp. Coordinamos un turno a la brevedad, presencial u online.
Sacar turno por WhatsApp