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¿Cuáles son las distintas etapas de la infancia?

etapas de la infancia - niños jugando en castillito

¿Cuáles son las distintas etapas de la infancia?

etapas de la infancia - niños jugando en castillitoLa infancia es una de las etapas de la vida, que comienza en el nacimiento y termina en la adolescencia o comienzo de la pubertad.

Se trata de una etapa fundamental para el desarrollo físico, emocional, social e intelectual de las personas. Todo lo que sucede aquí tiene consecuencias y efectos en la adultez, y determina la personalidad de los individuos. De hecho, el autoestima, la seguridad, la confianza, la capacidad para compartir y amar, y también las habilidades intelectuales y sociales; tienen sus fundamentos en lo vivido durante la infancia en los grupos de pertenencia.

Existen numerosas teorías relacionadas con el desarrollo infantil, pero uno de los mayores aportes es el de Jean Piaget, psicólogo nacido en Suiza. A través de su teoría del desarrollo cognitivo, logró explicar las diferentes etapas de la infancia en la que los niños van aprendiendo a construir un modelo mental del mundo. En este artículo, te explicamos en qué consiste.

Las cuatro etapas de la infancia y del desarrollo cognitivo

Según Piaget, el desarrollo intelectual de los niños pasa por cuatro grandes períodos, y cada uno de ellos está signado por el modo que tiene el niño de concebir el mundo.

El autor construye su teoría a partir de las observaciones que hacía con sus hijos. Para él, los niños son como investigadores que tratan constantemente de explorar, comprender y dar un sentido al entorno que los rodea.

Las cuatro etapas de la infancia son:  

Etapa (estadio) de la inteligencia sensorio-motriz (0-2 años)

Se trata de la etapa que se extiende entre entre el nacimiento y el aprendizaje del lenguaje. Se caracteriza por un elevado desarrollo mental, prácticamente incomparable con cualquier otro momento de la vida.

El niño todavía no tiene la posibilidad de expresarse mediante palabras, y el pensamiento se manifiesta en actos. El aprendizaje, a su vez, está signado por el ensayo-error: los niños adquieren conocimientos a través de experiencias relacionadas con los sentidos, y en particular a través de los objetos que manipula.

Es una etapa de “egocentrismo extremo”, ya que el niño no puede concebir al mundo fuera de su punto de vista. En consecuencia, el logro principal en esta etapa es la comprensión de que los objetos existen y los hechos ocurren en un mundo independiente de sus propias acciones. Otro logro que se da en este período, es la posibilidad de entender que los objetos existen, más allá de que estén fuera de la vista.

En este proceso se distinguen tres fases:

  • De los reflejos. Apenas nace, la vida mental de los niños se manifiesta en ejercicios reflejos que son coordinaciones ajustadas hereditariamente. Corresponden a tendencias instintivas, como la nutrición (y la succión al amamantar).
  • De la organización de las percepciones y costumbres. El bebé empieza a coordinar esquemas de acción: se chupa sistemáticamente el pulgar, gira la cabeza para seguir un objeto, sonríe ante un humano, etc.
  • De la inteligencia práctica o sensorio motriz. Se trata de una inteligencia que se aplica a la manipulación de objetos. El bebé varía a propósito las acciones para estudiar los resultados y establecer relaciones causa-efecto: las trayectorias, las caídas. Aparecen nuevas conductas experimentales que sirven para analizar todos los objetos nuevos. Los objetos van adquiriendo permanencia y dejan de ser meras prolongaciones del yo.  

Etapa preoperacional (de 2 a 6-7 años)

etapas de la infancia - niña jugando al doctorEn esta etapa, las conductas del niño indican la posibilidad que tienen de reemplazar en el pensamiento un objeto por una representación simbólica. Justamente, esto es lo que hace posible:

  • El lenguaje.
  • El juego simbólico.
  • La imitación de conductas (con el modelo/referencia ausente).

Por ejemplo, si un niño juega a darle de comer a su elefantito de juguete, lleva a cabo una intensa actividad mental y simbólica, porque:

  1. Utiliza una antigua experiencia sensorial (que obtuvo al comer, por ejemplo), en una situación distinta a aquellas que fue adquirida.
  2. Elige objetos sustitutivos (los ladrillos son comida, el elefante es él mismo, comiendo. Separa su propio cuerpo de la representación de la conducta, ya que ahora puede ser aplicada a objetos externos.

También, el juego de rol adquiere una gran importancia: los niños juegan a ser la “mamá”, el “papá”, el “doctor”.

En cuanto al lenguaje, al principio es sólo un apoyo para la acción. Los chicos usan las palabras para reforzar lo que están haciendo.  Se trata de una actividad preconceptual, porque se mantiene la imposibilidad de incluir elementos en un todo, y de identificar relaciones entre los elementos que conforman una clase.

El estadio de las operaciones concretas (6-7 a 10-11 años)

En esta etapa, las operaciones mentales son las grandes protagonistas, así como el pensamiento organizado y racional.

El niño es ahora capaz de operar con el lenguaje y las matemáticas, pero únicamente con objetos físicos y concretos; sin ser todavía capaces de llevar a cabo procesos de abstracción.

Lo “concreto” hace referencia a que el niño aún necesita de la presencia de los objetos para poder razonar. Sólo a partir de los 11 ó 12 años pueden empezar a operar con el pensamiento abstracto. También, a partir de esa edad pueden reemplazar acciones reales por virtuales.

En esta etapa, que coincide con el inicio de la educación primaria, las relaciones y afectos se complejizan: ya no se sustentan en la obediencia, sino que aparece el respeto mutuo (principalmente, con los compañeros). El juego y el trabajo compartido dan lugar a la amistad y la colaboración.  

Los niños empiezan a ser menos egocéntricos: entienden que hay un otro, y que ese otro puede pensar de manera distinta.

El estadio de las operaciones formales (12 años en adelante)

etapas de la infancia - operaciones formalesEn esta etapa, el niño se desprende de los datos inmediatos, y puede razonar no sólo sobre lo real sino también sobre lo posible. Esto se da por la posibilidad de pensar de manera abstracta (sin la necesidad de la presencia física del objeto), así también como la capacidad para realizar hipótesis a partir del razonamiento hipotético deductivo.

El niño puede también expresar su pensamiento en distintos lenguajes: palabras, números, símbolos.

La vida afectiva y social se acerca durante la adolescencia a lo que será, de ahí en más, la personalidad e inserción del niño en la sociedad adulta.

Para Piaget, las etapas no son acumulativas: no es que los niños aprenden más y más sobre cómo pensar; sino que los pensamientos se van modificando, y la forma de concebir al mundo va cambiando.

La importancia de lo afectivo

Entre el desarrollo de la inteligencia y lo afectivo existe un vínculo muy cercano. Para que un niño crezca de manera saludable y logre atravesar los diferentes estadios planteados por Piaget, debe ser necesariamente acompañado y estimulado por el entorno que lo rodea.

En un hogar donde existe un ambiente estable, de confianza, cariño y respeto; los niños se crían y desarrollan psíquica e intelectualmente de manera más sana y segura.

Al respecto, UNICEF comparte el “Decálogo del Desarrollo Psicosocial Infantil”, el cual se encuentra presente en este Manual. En él establece que:

  1. Para los niños, es fundamental el contacto cercano con los padres antes y en el momento de nacer.
  2. El niño o niña necesita establecer un vínculo o relación de afecto y amor con sus padres o cuidadores.
  3. Los niños se vinculan con el medio no sólo a través del lenguaje, sino también a través del juego.
  4. Necesitan hacer las cosas por sí mismos para lograr un grado necesario de autonomía e independencia.
  5. Los niños necesitan que se los valore positivamente, para fortalecer el autoestima y confianza en sí mismos.
  6. El niño o niña necesita tener un mínimo de seguridad y estabilidad.
  7. Los niños necesitan poder expresar sus emociones y sentimientos, sin temor a ser juzgado, reprimido o castigado.
  8. Cada niño es distinto, tiene su propio carácter y ritmo de aprendizaje. No todos los niños aprenden con la misma rapidez, y eso está BIEN.
  9. Las familias que estimulan, brindan cariño y apoyo, tienen niños más sanos y felices.
  10. Los padres, adultos o tutores deben evitar las actitudes violentas hacia sus hijos (golpes, maltratos, descalificaciones, engaños). Un ambiente de irritación, violencia o inestabilidad prolongada es perjudicial para el desarrollo infantil.