Psicólogos Córdoba

Somos una red constituida por profesionales de la psicología, psiquiatría y profesiones afines especializados en el campo de la salud mental.
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horario de Atención L a V: 10 a 19
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horarios de atención Lunes a Viernes: 10 a 19 hs

Piromanía: qué es, síntomas y causas

Piromanía - fósforo encendido

Piromanía: qué es, síntomas y causas

Piromanía - fósforo encendidoAnualmente se producen numerosos incendios. Estos suponen una grave amenaza para el medio ambiente y su conservación; pero también, un peligro para la vida de las personas. El detalle es que muchos de ellos se originan intencionalmente, ocasionando pérdidas a nivel ecológico, económico y social. 

La piromanía es una alteración de la salud mental, que se enmarca dentro de los trastornos de control de impulsos. Se caracteriza por la tendencia y compulsión a generar incendios de manera intencional y repetitiva.

A veces, desde los medios de comunicación existe una gran desinformación sobre cuáles son las causas de estos incendios, cuál es el perfil de la persona que los realiza, y cómo se puede enfrentar este problema adecuadamente.

Por eso, en este artículo te explicamos a qué nos referimos cuando hablamos de “piromanía”, cuáles son sus causas, síntomas y qué tratamientos se recomiendan.

¿Qué es la piromanía?

La piromanía se enmarca dentro de los Trastornos disruptivos, de control del impulso y de la conducta. Tal es como la clasifica la última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), por medio del cual se rigen gran parte de los profesionales mentales.

La característica más esencial de este trastorno es la presencia de múltiples episodios de incendios deliberados e intencionados

Además, los pirómanos experimentan tensión y excitación afectiva antes de iniciar un incendio.

Otros síntomas pueden incluir: 

  • Una fascinación hacia el fuego, que puede implicar interés, curiosidad y atracción hacia sus usos y consecuencias.
  • La persona puede participar como “observador” de los incendios que se generen, activar falsas alarmas, u obtener placer al relacionarse con instituciones, equipamiento o personal que trabaja con el fuego.
  • Pasar tiempo en el cuartel de bomberos, o convertirse en uno.
  • Experimentar placer, gratificación o alivio al iniciar un fuego. Presenciar los efectos, y participar en la solución del mismo.
  • Los comportamientos tampoco puede explicarse por un trastorno de conducta, un desorden maníaco, o trastorno de personalidad antisocial.
  • A menudo surgen síntomas de tristeza o ira, problemas para afrontar el estrés, pensamientos suicidas y conflictos interpersonales.

¿Cuáles son las características de un pirómano? 

Las personas con piromanía no inician el fuego con el objetivo de obtener un rédito económico. Tampoco les interesa realizar ninguna actividad criminal, “vengarse”, o mejorar su calidad de vida. Los síntomas tampoco se producen como respuesta a alucinaciones o ilusiones, y mucho menos a una motivación concreta. Simplemente, responden a un impulso que la persona no puede controlar. 

El inicio del fuego tampoco puede vincularse a problemas en el juicio de la persona, como discapacidades intelectuales: los pirómanos mantienen funcionales sus capacidades cognitivas, su inteligencia y la capacidad para planificar.

Los pirómanos suelen realizar una gran preparación antes de iniciar el fuego. Incluso, pueden sentirse indiferentes ante el hecho de que alguien resulte herido física o financieramente. Por el contrario, muchas veces se sienten complacidos por la destrucción que causan. 

¿Cuáles son las causas de la piromanía?

Por el momento, no se conoce la causa exacta de la piromanía. Por otra parte, tampoco se conoce exactamente cuántas personas viven con piromanía. Sin embargo, diferentes estudios estiman que sólo afecta a una pequeña porción de la población.

La piromanía aparece tanto en hombres como mujeres (pese a que es más común en los primeros); y en personas de cualquier edad, incluso en niños pequeños. De hecho, estudios recientes afirman que la piromanía suele iniciarse durante la adolescencia o el inicio de la edad adulta.

La edad de incidencia máxima se sitúa cerca de los 17 años. Cuando el inicio se da en otros períodos, el incendio suele asumir un carácter destructivo. 

Factores individuales y ambientales

Generalmente, cuando se habla de las causas, pueden diferenciarse dos factores: individuales y ambientales.

Al considerarse las causas individuales; la vida social de una persona y su experiencia son algunos de las cuestiones más importantes. Algunos ejemplos pueden ser: 

  • Haber sido víctima de bullying.
  • Falta de soporte social, incluyendo hermanos o amigos.
  • Falta de atención por parte de los adultos cuidadores.
  • Impulsos sexuales inapropiados.

Cuando se habla de los factores ambientales, la piromanía puede estar causada por:

  • Experimentar negligencia durante la niñez.
  • Haber sido víctima de abuso físico o sexual.
  • Haber sido testigo de comportamientos pirómanos durante la niñez. 

Por otra parte, las personas que tienen ciertas enfermedades mentales pueden tener un mayor riesgo de padecer piromanía. Tal es el caso de quienes padecen trastornos como el Bipolar, desorden de personalidad antisocial, o problemas con el abuso de sustancias.

Estos factores pueden ser un elemento importante para el desarrollo de la piromanía. Sin embargo, no se puede asumir que alguien que ha padecido alguno de estos hechos está “destinado” a ser pirómano. 

Tratamiento 

La piromanía es un problema que puede generar grandes riesgos para quien comete el incendio, así como para las demás personas. Por ello, es importante que el pirómano reciba tratamiento psicológico inmediato. 

Esto no siempre es fácil, ya que independientemente de que sean conscientes de lo peligroso e inadecuado de su conducta; los pirómanos no suelen arrepentirse ni reprocharse nada. 

Cuando el paciente logra trabajar mediante la verbalización en terapia, el pronóstico suele ser mejor. En los casos en que la piromanía está vinculada a otras enfermedades como el abuso de sustancias; entonces sí el tratamiento es más complejo.

Una de las terapias que obtiene buenos resultados, es la cognitiva conductual. A través de ella, el profesional enseña a la persona a reconocer cuáles son esos sentimientos de tensión que lo llevan a iniciar el fuego. Una vez encontrado el motivo, se trabaja para encontrar una mejor forma de liberar esa tensión.