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Psicología Positiva

Psicología Positiva

El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros. A. Guinon

La psicología positiva, es una rama de la psicología que con la misma rigurosidad científica, focaliza su atención en un campo de investigación distinto del tradicional. La psicología positiva estudia las bases del bienestar psicológico y de la felicidad así como de las fortalezas y virtudes humanas. Desde esta perspectiva se intenta dar cuenta de las «cualidades y características positivas humanas», como el optimismo, emociones positivas, humor y adaptabilidad.

Durante mucho tiempo, los psicólogos se han centrado en el estudio de patologías y debilidades del ser humano, a tal punto que se ha llegado  a identificar y confundir a la psicología con psicopatología y psicoterapia. Si hacemos el ejercicio de preguntar cuál es el objetivo de la psicología, de seguro encontraremos que la mayoría de las respuestas están del lado de curar los trastornos mentales. Esto ha sesgado en cierta forma el estudio amplio y abarcando la totalidad de la mente humana. Esta focalización exclusiva en los aspectos negativos, ha llevado a asumir un modelo de existencia humana que ha olvidado cualidades positivas. (Seligman y Csikszentmihalyi, 2000).

Características como la alegría, el optimismo, la creatividad, el humor, la ilusión, etc. han sido ignoradas o tratadas superficialmente sin rigor científico y olvidadas como recurso a la hora de abordar los trastornos humanos. Así por ejemplo, trastornos como la depresión, no pueden explicarse netamente desde un modelo centrado exclusivamente en emociones displacenteras. En este sentido “la depresión no es sólo la presencia de emociones negativas, sino la “ausencia” de emociones positivas, algo fundamental a la hora de elaborar o planificar un tratamiento adecuado.”

Hoy en día, se comenzó a desarrollar estrategias y técnicas terapéuticas para los trastornos depresivos, basados en la estimulación de emociones positivas como la alegría, humor, esperanza e ilusiones, para afrontar los sentimientos de tristeza, apatía e indefensión.

El modelo «patogénico» adoptado desde hace muchos años dentro de la psicología a la hora de tratar los trastornos mentales, ha sido incapaz de acercarse a la «prevención», enfocándose en la asistencia del problema.

El impulso definitivo para la creación de la psicología positiva fue dado por el Prof. Martín Seligman, investigador que empieza a elaborar y a promover una concepción más positiva de la especie humana. La psicología positiva tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas y prevenir la aparición de trastornos mentales y patologías. En contraposición a la concepción actual focalizada en corregir problemas y reparar aquello dañado, esta perspectiva positiva, insiste en la construcción de competencias para afrontar las situaciones de conflicto o traumáticas y brega por la prevención.

Para Seligman, el concepto de psicología positiva no es nuevo en la psicología, ya que antes de la segunda guerra mundial, los objetivos principales de la psicología eran tres, por un lado curar los trastornos mentales, luego hacer la vida de las personas más productivas y plenas y por último identificar y desarrollar el talento y la inteligencia de las personas. A lo largo del tiempo, los dos últimos objetivos han sido un tanto desviados y olvidados, para focalizarse en una concepción reduccionista del tratamiento de trastornos mentales. (Seligman y Csikszentmihalyi, 2000)

Podemos encontrar claras tendencias positivistas en la corriente humanística de la psicología (años 60) en conceptos referidos a la necesidad del estudio de la parte positiva de la existencia humana.

La psicología Positiva está en la búsqueda de lo mejor del ser humano, de los aspectos que hacen que fortalezca su potencial, adoptando el método de la psicología científica, ampliando el campo tradicional, y distanciándose de dudosos métodos de auto-ayuda o filosofías espirituales sin sustento científico que tanto proliferan en estos días. En este sentido las técnicas que surgen de la psicología positiva vienen a complementar las ya existentes.

Emociones positivas, felicidad, optimismo, humor y alegría.

Las emociones positivas no poseen expresiones faciales únicas, mientras que las negativas si, y son universalmente reconocidas (Ekman 1989).  También a nivel neurológico, las emociones negativas desencadenan diversas respuestas en el sistema nervioso autónomo, mientras que las positivas no provocan respuestas diferenciadas

La felicidad es definida como un Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno. Generalmente se asocia la felicidad con un momento o con el logro específico de alguna meta o un objetivo pero nosotros consideramos que Uno puede ser feliz permanentemente, en la medida en que le encuentre razón o sentido a lo que hace. Freud y otros autores consideran que la felicidad en el sentido más estricto surge de la satisfacción, y que por tanto no es estable sino un fenómeno episódico y que por el contrario es mucho más fácil experimentar la desgracia.

Benjamin Franklin nos dice que la felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

El optimismo se podría definir como la tendencia a ver y juzgar las situaciones desde un aspecto más positivo. Hoy en día, son muchos los estudios que muestran que el optimismo tiene valor predictivo sobre la salud y el bienestar, además actúa como modulador ante los eventos estresantes, paliando el malestar y el sufrimiento (Peterson, Seligman, y Vaillant, 1988).

El optimismo también puede actuar como potenciador de bienestar en quienes no presentan trastornos graves pero quieren mejorar su calidad de vida. Se puede agregar también que desde un punto de vista evolucionista el optimismo es una característica del ser humano seleccionada por la evolución por sus ventajas para la supervivencia del individuo (Taylor, 1989)

Otro pilar importante dentro de la investigación de la psicología positiva es el humor. El humor  y su manifestación externa más común la risa, es capaz de reducir el estrés, la ansiedad y así mejorarla calidad de vida de las personas. Según Nietzsche “El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa”. Este actúa como una especie de válvula interna que permite liberar tensiones, atenuar preocupaciones, y lograr una relajación en momentos de tensión.

Por último, la alegría como toda emoción es muy difícil de definir. Se trataría de un sentimiento grato y vivo producido por un motivo placentero que, en general, se manifiesta con comportamientos o expresiones externos.  A diferencia de la felicidad, podríamos decir que la alegría si dura un tiempo reducido en el ser humano.