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¿Qué es la conciencia ecológica y psicología ambiental?

conciencia ecológica y ambiental

¿Qué es la conciencia ecológica y psicología ambiental?

La conciencia ecológica y ambiental es una forma de comprender el mundo que habitamos, que persigue poner el foco en el cuidado de la naturaleza. Intenta provocar un desplazamiento del paradigma antropocentrista de la vida en sociedad por uno integracionista, que derribe la idea de la superioridad de la raza humana en relación a su entorno. 

En este artículo te comentaremos sobre el surgimiento del concepto de conciencia ecológica, su importancia, Las 4 leyes de la ecología de Barry Commoner y la psicología ambiental. ¡No te lo pierdas!

Surgimiento del concepto de conciencia ecológica

Podríamos decir que el concepto de conciencia ecológica tiene sus orígenes en los comienzos del Siglo XX. Se produce en occidente un “pensamiento ecologizado”, que cuestiona el modo en que las actividades económicas repercuten negativamente en el medio ambiente.

Las guerras mundiales instalan en la psiquis humana la idea de la muerte generalizada, el inminente peligro acechando. Diversos movimientos sociales y políticos (pacifismo, ecologismo, feminismo, los movimientos por los derechos civiles), que tienen lugar tras la Segunda Guerra Mundial, buscan cuestionar las consecuencias de un modelo socio-económico que fomenta la desigualdad social. Estos movimientos generan un marco que permite analizar las consecuencias de la industrialización y el estatus privilegiado del abordaje tecno-científico. 

La conciencia ecológica busca derribar la idea de ser la “especie elegida”, una construcción de raza humana divinizada que tiene su auge durante la Ilustración. A lo largo del “Siglo de las Luces” tomó fuerza la idea de dominación humana de la naturaleza a través del ejercicio de la razón. Esta idea, perpetuada hasta la actualidad, ha generado importantes consecuencias negativas en nuestro medioambiente. 

Importancia de la conciencia ecológica: ¿es suficiente?

La conciencia ambiental es de suma importancia en un mundo en el cual los recursos naturales y especies animales peligran y en el que las condiciones medioambientales podrían colapsar sin retorno. Sin embargo, como sostiene el biólogo y periodista Sergio Federovisky, la conciencia ambiental no alcanza. 

La noción de conciencia ambiental se asocia a una construcción de accionar individual. De acuerdo a Federovisky, la incorporación del lenguaje “verde” se incluye en el discurso de los gobiernos conservadores que buscan integrar una subjetividad que está inscripta en esta época, sin llevar a cabo políticas públicas efectivas para resolver problemas reales. La idea del “nuevo hombre verde” hace recaer en los sujetos individuales la responsabilidad del cuidado medioambiental. Funciona como una estrategia que posibilita al neoliberalismo hacernos responsables de los desastres ecológicos que provoca el sistema. 

Las acciones individuales son importantes. Pero no son suficientes si no se ven acompañadas de políticas públicas y cambios estructurales en las formas de producción y consumo. De nada sirve que las personas separemos los residuos en un país que, como es el caso de Argentina, tiene más de 3.000 basurales a cielo abierto.

El nuevo hombre verde: acciones individuales y medioambiente

“El nuevo hombre verde separa la basura, no malgasta el agua, apaga las luces que no se utilizan, va con la bolsa de tela al supermercado, consume productos orgánicos. Y mientras tanto, en todos y cada uno de los rincones del planeta, quienes lo responsabilizan por la catástrofe ecológica, con el cambio climático como un horizonte apocalíptico, exprimen los recursos naturales hasta agotarlos. En busca de mayor concentración y acumulación de riqueza, bienes y poder, el neoliberalismo a través de sus estados y sus corporaciones, apela a su voluntarismo y a su sentimiento de culpa”, sostiene el biólogo argentino.

Sin embargo, los principales responsables de los cambios climáticos no son un concepto abstracto o totalizador: no somos todos o ninguno. Quienes generan el 71% de emisiones de gases de efecto invernadero que se acumulan en la atmósfera no son más de 100 empresas en todo el planeta. 

La sociedad es una construcción colectiva que no puede funcionar sin la ejecución de políticas públicas que aseguren el bienestar de la población en su conjunto. Para que las políticas públicas transformen positivamente la relación entre la sociedad y la naturaleza deberían revisar los principios básicos del funcionamiento simbiótico entre personas y medioambiente.

Las 4 leyes de la ecología de Barry Commoner

Barry Commoner fue un biólogo estadounidense y activista político de izquierda, antifascista y crítico de los movimientos que catalogaba como “pseudoecologistas”. Este pensador y profesor universitario fue un fuerte crítico del capitalismo por considerarlo contradictorio a las bases lógicas del funcionamiento de la naturaleza. Por este motivo, estableció en 1971 cuatro leyes fundamentales de la ecología:

Primera ley de la ecología de Barry Commoner

Todo está conectado con todo lo demás. A un estímulo le corresponde un efecto. Hay una sola ecosfera para todos los organismos vivos y lo que afecta a uno, afecta a todos.

Segunda ley de la ecología de Barry Commoner 

Todo debe ir a parar a alguna parte. No hay «residuos» en la naturaleza y no hay un «afuera» donde las cosas puedan ser desechadas. El residuo es un concepto social. 

Tercera ley de la ecología de Barry Commoner

La naturaleza es más sabia. Lo que la naturaleza no “inventó” fue porque al testearlo comprobó que no era sostenible, que la relación costo-beneficio no era positiva. El monocultivo no existe en la naturaleza por la simple razón que no es sustentable. 

Cuarta ley de la economía de Barry Commoner

En la naturaleza no hay “tenedor libre”. No existe el servirse de los recursos como si fueran ilimitados, porque los recursos son finitos. Por esta razón, en la naturaleza los ecosistemas tienden a la complejidad, explica Federovisky, no al crecimiento volumétrico. La explotación de la naturaleza inevitablemente implica la conversión de los recursos de formas útiles en inútiles.

Psicología ambiental

La psicología ambiental es un campo interdisciplinario que se centra en la interacción de las personas con su entorno. Esta corriente busca comprender la manera en que los entornos naturales y los entornos construidos conforman a los individuos. A través de la investigación, en pos de resolver problemas ambientales, se persigue también la búsqueda del bienestar individual. 

Psicología ambientalDesde esta perspectiva, los problemas estructurales y de dimensiones globales, repercuten en la vida de las personas. De esta manera, trabajando sobre los entornos y los espacios, se pueden comprender problemáticas usuales que afectan en la salud física y mental de los seres humanos. 

La psicología ambiental es uno de las nuevas áreas emergentes de la psicología aborda aspectos diversos, tales como: la gestión de recursos y su vinculación con la propiedad, el efecto del estrés ambiental en el comportamiento humano, los procesos de conversación y restauración, entre otros. Los diversos abordajes que propone esta disciplina buscan entender a las individualidades como inseparables de sus contextos. Por esta razón, se concibe al comportamiento humano como indefectiblemente afectado por las circunstancias en las que se desarrolla la vida.

La conciencia ecológica propone rever el modo en que nos vinculamos con el espacio que habitamos. Resulta fundamental comprender que las acciones que perpetuemos en éste van a afectar nuestro bienestar y el de las generaciones venideras. Somos parte de un sistema integrado, inseparable, que se retroalimenta a sí mismo, no hay dónde tirar por fuera la basura. Es necesario encontrar la forma de habitarlo de manera sustentable, para evitar su caducidad. Para lograrlo, la conciencia ambiental se debe direccionar en la búsqueda de soluciones macroestructurales para abordar problemáticas globales, que permitan colocar el cuidado del medioambiente como un tema prioritario de agenda pública. 

Referencias

  • El nuevo hombre verde (Link)
  • La conciencia ecológica. El espejo de una civilización suicida (Link)