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¿Cómo saber si tengo que cambiar de psicólogo?

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¿Cómo saber si tengo que cambiar de psicólogo?

cambiar de psicólogoEl motivo de la consulta ya no preocupa, la terapia no motiva, negación a tocar algunos temas, falta de feeling con el terapeuta, tardanza en conseguir objetivos, entre otros. Estos son algunos motivos para abandonar la terapia que Gavino y Godoy señalaron en su servicio de psicología de la Universidad de Málaga.

Por otra parte, otro estudio respecto al fracaso terapéutico demuestra que entre el 20% y el 57% de las personas no regresan a terapia luego de la primera sesión. Y entre el 31% y el 56% no realiza más de 4 sesiones.

Si bien, puede suceder que no nos sintamos cómodos con el terapeuta o puede que veamos que nuestra terapia está hace meses sin avances. En ese caso,  es momento de cambiar de psicólogo. Esto no significa que seamos “incurables” o que nuestro problema no tenga solución. Simplemente puede que no haya funcionado la relación terapéutica.

A continuación, te contamos 5 señales a tener en cuenta al momento de cambiar de profesional. Seguí leyendo.

Señales para cambiar de psicólogo

cambiar de psicólogo motivosa) El psicólogo no es especialista en tu problema:

Puede suceder que el terapeuta no sea el psicólogo que necesitas. Ten en cuenta que dentro de la psicología existen distintas ramas y especializaciones, por lo que no todos los psicólogos poseen las competencias necesarias para ayudarte en cualquier tipo de problema. De esta manera, no todas las terapias son iguales y tampoco funcionan igual para todas las personas. También, puede suceder que comenzaste terapia por una problemática pero luego se fueron descubriendo otras, o la problemática es más compleja de lo que parecía. Por ejemplo: Se comenzó trabajando por un duelo de un familiar (motivo inicial de consulta) y en el proceso se fue problematizando el consumo de cocaína, el cual no era un problema al comenzar terapia. Lo que requiere otro dispositivo terapéutico. 

b) Sientes que el terapeuta te juzga y critica:

No deberías sentirte criticado y/o juzgado por el psicólogo. El profesional debe intentar comprender tu situación y no imponerte su opinión. Al contrario, en la relación terapéutica que se genera, el psicólogo debe poder brindarte herramientas para que vos con tus medios, tus valores y creencias encuentres la que creas es la mejor “solución” para mejorar tu bienestar emocional. 

c) Comunicación incorrecta y falta de empatía:

La clave de la relación terapéutica está en la buena comunicación y entendimiento entre ambas partes. Puede que no haya feeling entre paciente y psicólogo o el problema sea la actitud del terapeuta. Por cualquier motivo no es buena señal que no te sientas cómodo. Tips: Hay que saber diferenciar y no confundir la incomodidad de estar con el profesional de la incomodidad que produce tocar ciertos temas. 

d) Falta una escucha activa por parte del psicólogo:

El espacio terapéutico es un lugar de interacción donde afloran las emociones. Por esto, el profesional debe escuchar activamente al paciente y no interrumpir continuamente provocando que se pierda la conexión que se fue creando.

e) Cuestiona tus creencias y valores:

El terapeuta debe ser capaz de entrar en sintonía con tus creencias y valores, aunque no las comparte en su vida personal. No debe promover sus propias creencias porque esto  puede dañar la relación. 

f) Faltas Éticas:

Algunas de ellas pueden ser visibles como usar el celular durante la terapia, cortar la terapia por asuntos personales del terapeuta, cancelar varios turnos a último momento, no llevar un registro del avance de las sesiones, olvidarse una y otra vez de temas que trabajaron en el pasado, rompe el secreto profesional de otros pacientes o tuyos, entre otros.

Temas a negociar con el terapeuta

  • Dinero: Si no puedes pagar la terapia, no es un motivo para dejar. Esto se puede conversar con el psicólogo. Se pueden hacer sesiones cada 15 días o flexibilizar los honorarios.
  • Viajes: Hoy existe la posibilidad de hacer terapia online. Esto permite romper las barreras de la distancia.
  • Falta de tiempo y horarios: Se pueden  plantear diferentes estrategias para superar el problema de horarios, siempre con el mutuo compromiso de ambas parte.
  • Falta de motivación: Esto puede ser un mecanismo de defensa cuando se tocan temas puntuales que producen incomodidad. También puede suceder que la terapia no avance. Esto es bueno que lo plantees al psicólogo. 

¡No te desalientes!

Es importante poder plantearle al profesional los motivos por los cuales no se quiere continuar con la terapia. Juntos pueden explorar los motivos, pero el terapeuta no puede forzar al paciente a continuar con las sesiones.

Por otro lado, al momento de buscar un nuevo profesional ten en cuenta:

  • Busca recomendaciones: Saber qué dicen otras personas que hayan asistido a sesiones con ese psicólogo es importante, hayan quedado satisfechos o no. De todas maneras, hay que tener en cuenta que cada persona es distinta, por lo que la empatía es diferente según las expectativas y necesidades de cada uno.
  • Sentite cómodo: Busca un psicólogo que te inspire confianza para poder hablar de vos mismo con seguridad.
  • Tener en cuenta la experiencia anterior: Si no nos sentimos cómodo con la dinámica estaría bueno buscar otra corriente. Si nos hizo abandonar la ubicación, los honorarios, el sexo del profesional, entre otros, lo tengamos en cuenta. 

Siempre se puede cambiar de psicólogo, así como es una decisión propia ir a terapia. Es importante tener en cuenta que así como los profesionales de la salud mental se definen por el psicoanálisis, la terapia cognitiva o gestáltica, nos podemos sentir más cómodos trabajando de una manera y no de otra nuestros conflictos. Esto no lo sabremos hasta que no lo vivenciemos.

Buscar un nuevo terapeuta puede resultar positivo y necesario. Además, el hecho de que hayas tenido una mala experiencia con un psicólogo, no implica que todos sean iguales. 

Fuentes: