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¿Por qué es tan difícil tomar ciertas decisiones?

4 puertas iguales para escoger alguna

¿Por qué es tan difícil tomar ciertas decisiones?

A todos nos pasó y nos pasa que nos cuesta tomar algunas decisiones difíciles en nuestras vidas: cambiar de trabajo, casarse, tener familia, seguir apostando a una relación, entre otras decisiones que debemos tomar y las postergamos o tardamos más de lo deseado.

decision dificil de cortar un cableMuchas veces, sabemos exactamente lo que tenemos que hacer. Sabemos que esa relación no va más, pero sin embargo no nos decidimos a dejarla. Parecería que no nos comprometemos con nosotros mismos. Sabemos que el “no hacer nada” (lo cual es una decisión) nos está perjudicando. Sin embargo, no sabemos cómo comenzar el cambio.

Muchos pacientes llegan a consulta con esta problemática. Es por ello que algunos psicólogos han estudiado las razones por la cual es difícil tomar una decisión y nosotros te las compartimos.

¿Por qué es difícil tomar decisiones? 3 razones

Irvin D Yalom psiquiatra norteamericano escribió varios ensayos para intentar explicar esta dificultad que tenemos los seres humanos que podríamos resumir en 3 razones principales:

Nos da miedo ser responsables.

Ser responsables de nuestros actos nos puede servir para vivir una mejor vida, pero también genera mucha ansiedad y eso nos puede llegar a paralizar. Sentir ansiedad en momento que estamos analizando decisiones que nos pueden cambiar la vida, es normal. El problema no es la ansiedad en sí misma, sino las decisiones que tomamos con ella.

No queremos renunciar a otras posibilidades.

Decidir siempre quiere decir dejar otra cosa atrás. Se nos hace tan difícil decidir porque a nivel inconsciente nos negamos a aceptar las implicaciones de renunciar. Si decidimos estar en pareja, dejamos atrás a todas las demás posibles parejas, si decidimos quedarnos en un trabajo dejamos atrás todas las posibilidades de trabajo, si dejamos a nuestra pareja no vamos a poder volver con él/ella, etc.

Evitamos sentir culpa.

El miedo a la culpa puede surgir por provocarle un daño a otras personas o a nosotros mismos. Este miedo provoca gran ansiedad en la mayoría de nosotros, pensar en lo que vamos a sufrir o hacer sufrir a una persona por una decisión, hace a ésta más difícil de tomar.

Además una decisión difícil conlleva:

  • Incertidumbre: Es difícil cuando no tenemos certezas sobre algo y no hay una respuesta correcta o incorrecta.
  • Riesgos: La decisión puede tener grandes consecuencias (positivas y negativas)
  • Complejidad: La situación tiene multiplicidad de causas, alternativas y respuestas. Es imposible que en nuestras vida haya causa y efecto sin estar determinados por miles de variables.
  • Emoción: Muchas de las decisiones difícil nos comprometen sentimentalmente y es imposible pensar fria y objetivamente.

Métodos fallidos a la hora de afrontar una situación.

Procrastinación

Dejar las cosas para después, es una de los métodos más comunes a la hora de “no tomar una decisión”. El problema es que citándolo a William James “Cuando tienes que tomar una decisión y no la tomas, eso es en sí mismo una decisión.” Es nuestra manera más fácil y mas común para autoengañarnos.

Delegando la decisión a alguien más.

Cuando queremos dejar el trabajo y no nos decidimos, comenzamos a hacer acciones generadas por la falta de motivación como llegar tarde, baja nuestro rendimiento con la intención de provocar un llamado de atención y que nos echen. El problema que no solo nos vamos a quedar sin trabajo, sino que se nos fue una referencia a nivel laboral que puede ser muy importante para nosotros.

¿Qué podemos hacer para tomar decisiones importantes?

  • Seguir nuestro instinto: Mucha de nuestras decisiones no tiene una respuesta correcta o incorrecta o solo el tiempo lo dirá. En esos casos puede hacerle caso a tu instinto.
  • Reduce las opciones a 3: Si en tu cabeza estan dando vueltas varias soluciones, baja esa gran cantidad de opciones a 3 y profundiza en ellas. Suele suceder de que pensar los «pro» y «contra» de 10 opciones diferentes suele ser muy agotador y no nos permite avanzar.
  • Encuentra otras formas de comunicar: Existen cientos de forma de comunicar. Se sabe decir que si tenemos que cortar una relación, debe ser hablando y cara a cara. Pero la verdad que hablar es una forma de comunicar, podemos decirle a la otra persona por mensaje de texto, por teléfono u otra forma más creativa que hemos tomado esta decisión.
  • Recuerda que podemos arrepentirnos: Si tomamos una decisión, no implica que nos quedemos hasta el final con ella. Siempre podemos hacer marcha atrás, es verdad que esto puede no salir tan bien y tener consecuencias pero generalmente podemos arrepentirnos.
  • No decidir no es una opción: Cuando estamos procrastinando o delegando la decisión a otros, estamos tomando esa decisión y la misma puede traer peores consecuencias que tomar la decisión.

Reflexiones importantes

  • Para evitar caer en estas trampas debemos recordar que no decidir es imposible, asi no hagamos nada estamos decidiendo no hacerlo.
  • Podemos tomar decisiones de forma activa o de forma pasiva. Si tomamos decisiones de forma activa, quiere decir que nos estamos dando cuenta que es nuestra decisión y responsabilidad, y aun enfrentando el miedo, damos el paso y escogemos. Decidir de forma pasiva, significa que esa decisión que tomen por nosotros, no es siempre la mejor y puede provocar consecuencias a largo plazo.
  • Cuando estamos ante un proceso de decisión, nos podríamos preguntar ¿por qué la decisión es tan difícil, cuál es el significado o miedo oculto? ¿Qué es lo importante para uno? ¿Cuáles son las consecuencias a corto, mediano y largo plazo de esta decisión?
  • Es difícil tomar decisiones, da miedo, es de humanos tratar de evitar tomarlas ser más conscientes de nosotros mismos, buscar a aquellos seres queridos que nos escuchan y apoyan, seguir una filosofía que para nosotros coherente y real, asistir a cursos, leer libros y/o comenzar un proceso de cambio personal (terapia individual o grupal).