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Deliro Místico o Mesiánico. ¿Cómo detectarlo y qué hacer?

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Deliro Místico o Mesiánico. ¿Cómo detectarlo y qué hacer?

mujer con delirio mistico

«Soy el hijo de Dios» «Vengo a salvar el mundo» «Tengo que contar un mensaje de Dios» son algunas frases que hemos escuchado en películas o series de ficción.

En el 2015 se hizo conocido el brote psicótico con delirio místico que sufrió el actor Matías Alé. Se hicieron públicas imágenes del mismo rezando el padre nuestro de forma estremecedora. Pero esto,  ¿sucede en la realidad o es una actuación de los medios?

La respuesta rápida es que sí sucede en realidad. Según un estudio el 24% de los brotes esquizofrénicos tienen como contenido temas religiosos o divinos.

En algunos casos, el individuo escucha voces, o ve imágenes que supuestamente le da instrucciones de cómo proceder. El delirio en sí no es peligroso, pero es muy frecuente que los sujetos realicen conductas de riesgo por su impulsividad y  aislamiento.

A continuación, te contamos ¿qué es un delirio místico? ¿cómo detectarlo? ¿Cómo actuar frente a este tipo de brote psicótico? Seguí leyendo.

¿De qué se trata el delirio místico?

El delirio se trata de pensamientos disparatados, carentes de sentido común, pero que el sujeto los vive como reales. Es frecuente que estos razonamientos estén basados en alucinaciones o pseudoalucinaciones. Es decir, en percepciones alteradas de la realidad.

Particularmente, este tipo de delirio está estrechamente relacionado con la religión, creencia o culto. El aparato psíquico del sujeto actúa sobre una figura mesiánica o deidad, se siente portador de un mensaje divino.

El delirio místico no aparece en los manuales diagnósticos más utilizados como el DSM 5 o CIE 10 (sistemas de clasificación de las enfermedades mentales). Sin embargo,  podría incluirse dentro de los delirios de grandeza. Estos son un síntoma que en general aparece dentro de la psicosis delirante, donde se encuentra averiado el yo del paciente, el cual conecta con la realidad.

Psicosis y delirio místico

Por lo general, la mayoría de las personas que entran en un conflicto de índole psicológico padecen neurosis. Son conscientes de que necesitan remontar una situación propia de la condición humana como ser: obsesión, histeria, fobia, ansiedad, malestar, depresión, entre otros.

Mientras que la psicosis es una patología más severa que sufre una menor cantidad de personas. Los sujetos que tiene psicosis padecen de un trastorno del contenido del pensamiento.  Sufren delirios sobre una idea firmemente conseguida, pero con un fundamento irracional. Totalmente inválida ante los actos de la experiencia y la demostración empírica.

A diferencia del neurótico, el psicótico no piensa que tiene un problema, o que está enfermo. Por ende, en general no busca ayuda y atribuye que su sufrimiento es culpa de los demás. Asimismo, el psicótico está convencido de que ese pensamiento es real y no lo pone en duda, es una realidad absoluta.

Dentro de la psicosis se encuentra la esquizofrenia, entre otras patologías. Y, comúnmente, se da dentro de este cuadro el delirio místico.

¿Qué relación tiene el delirio mesiánico con la religión?

El límite entre lo religioso y lo delirante no es fácil de definir. Lo que para unos puede ser una creencia, para otros puede verse como completamente irracional.

Podemos preguntarnos qué sucedería si asiste a consulta una persona que afirma que Dios se le presentó en forma de zarza ardiente en el medio del desierto. Y, que además, le dio instrucciones de cómo proceder. ¿Qué pasaría con esta persona?

Cabe aclarar que no queremos discutir si es verdad o no este milagro. Sino el lugar que ocupa la creencia y lo cultural dentro de la salud mental.

Es posible que la religión tenga dos efectos diferentes. Por un lado, puede despertar pensamientos divinos que ayudan a desencadenar el brote. Y, por otro, se ha comprobado que la religión y la fe juegan un papel importante en la recuperación de estos trastornos mentales.

 ¿Cómo podemos detectar delirios místicos?

El delirio mesiánico tiene en común con otros delirios el hecho de generar pensamientos confusos y una disminución de conciencia sobre el entorno. Estos pensamientos suelen dispararse rápidamente, generalmente en cuestión de horas.  Poner atención a los comportamientos que resultan diferentes de lo habitual puede marcar la diferencia y evitar que el brote se desencadene.

Éstos pueden ser:

  • Ideación: Proceso en la formación de ideas. En casos de delirios estas ideas son de índole delirantes.
  • Disminución de conciencia del entorno: Distracción e incapacidad para concentrarse en un tema, aislamiento.
  • Pensamientos deficientes: Desorientación espacial, memoria insuficiente, dificultad para hablar.
  • Estado de ensimismamiento: Estado de abstracción y concentración en sí mismo.
  • Descuidos en el aseo e higiene personal.
  • Discurso de ideas delirantes sobre diferentes temas: En especial de carácter religioso, como por ejemplo «tengo que difundir el mensaje que se me encomendó desde los cielos”.
  • Cambios a nivel comportamental: Alucinaciones, inversión de los ciclos de sueño y vigilia.
  • Cambios a nivel emocional: Ansiedad, depresión, enojos, apatía, entre otros.

Ante cualquier duda es recomendable acudir a un profesional que pueda discernir la causa de estos cambios en el comportamiento. De esta manera pueda aconsejar qué medidas tomar al respecto.

¿Cómo actuar ante un brote con delirio místico?

Ante cualquier brote psicótico es importante pedir ayuda especializada lo antes posible, ya que es necesario en estos casos detener el brote lo antes posible. Para ello, puedes dirigirte al neuro psiquiátrico u hospital más cercano.

Como dijimos anteriormente, el delirio puede llevar a conductas de riesgo para la persona y su entorno. Con el uso de fármacos, se puede estabilizar al sujeto. De esta forma se logra detener el brote.

Una vez en tratamiento es recomendable:

  • Evita los cambios en el entorno y las personas responsables del cuidado, en lo posible.
  • Alienta la participación de familiares o de personas cercanas al tratamiento.
  • Ofrece un entorno tranquilo y calmo.
  • Programa períodos de sueño ininterrumpidos durante la noche.
  • Dirígete a la persona con calma. Evita las discusiones.
  • Suministra la medicación adecuada en tiempo y forma.
  • Fomenta su actividad física regular.
  • Comparte los cuidados con familiares y amigos de la persona enferma para poder descansar.

El tratamiento del delirio

tratamiento delirio místicoLos tratamientos en estos casos no son simples. Se requiere siempre la participación de varias especialidades dentro de la salud mental. La intervención de psiquiatras y tratamiento farmacológico son importantes para estabilizar el paciente, disminuir o eliminar las alucinaciones y regular todos los efectos del delirio.

Si no se logra estabilizar al sujeto, se torna más difícil trabajar en la recuperación, ya que cualquier intervención que se pueda realizar se entiende como dificultades en sus planes divinos.

Si se logra la estabilización de la persona, la inclusión del psicólogo y la psicoterapia permite la recuperación del individuo y buscar los desencadenantes que produjeron el brote. Así como la incorporación de herramientas para poder manejar situaciones y la paulatina incorporación a sus actividades pueden irse trabajando para no sufrir recaídas y/o volver a padecer un brote.

En algunos casos puede incorporarse la figura del acompañante terapéutico. Estos tienen el objetivo de acompañar al paciente en su vida cotidiana. La incorporación de dicho profesional al equipo y estrategia terapéutica permite detectar posibles desencadenantes y aporta información sobre la reinserción de la persona a su vida diaria.

Es aconsejable incorporar a la familia y quienes son partes del entorno del sujeto. Los vínculos amorosos y el afecto de personas allegadas siempre son importantes para el avance del tratamiento.

Casos de delirio místico

El caso Manson

Durante la década del 70 se hizo conocido a nivel mundial un caso real de delirio místico. Estuvo protagonizado por Charles Manson, en Los Ángeles, California. Esto impulsó, al creador de la secta “la familia” a cometer múltiples asesinatos a sangre fría.

“Había tenido un viaje con ácido en el que él sintió que fue crucificado como Cristo”, contó una de sus ex seguidoras.  Y continuó: “Creo que ese fue el principio. Él realmente pensó que era un mesías en la tierra. Él pensaba que era Cristo viniendo otra vez. Y eso le empezó a desordenar la cabeza».

Manson elaboró una teoría profética, que ya había mencionado en varias de sus canciones, y que parecía estar llegando a su punto culminante: una guerra racial entre blancos y negros.

«Empezó a hablar de una guerra racial que iba a ocurrir pronto. Él pensaba que los negros iban a ganar y que nosotros (la secta), nos íbamos a tener que esconder».

Manson creyó ver reafirmada su teoría con la salida del disco Blanco de los Beatles. El líder de la familia, interpretó que Dios le estaba enviando un mensaje a través de la banda británica y calificó el apocalipsis de la guerra racial con el nombre de una de las canciones del álbum, «Helter Skelter».

El caso de Matías Alé

En Argentina fue muy difundido el caso del actor Matías Alé. En noviembre del año 2015 se vieron filmaciones de él durante un brote psicótico con delirio místico.

En posteriores declaraciones, el actor afirmaba haberse sentido Dios y tener apóstoles que lo acompañaban en su misión. Este caso nos deja en claro que, a pesar de haber tenido un episodio de esas características, con un tratamiento adecuado uno puede eliminar los efectos del delirio.

Al día de hoy el actor está trabajando y sale reiteradamente en los medios sin secuelas de lo sucedido.

Fuentes consultadas: