Mutismo selectivo: cuando callar no es una elección
En este artículo

¿Qué es el mutismo selectivo?
El mutismo selectivo es un Trastorno de Ansiedad bastante complejo que suele aparecer durante la infancia. Se caracteriza por la inhabilidad de un niño para hablar y comunicarse de manera efectiva en determinados escenarios sociales, como la escuela. Sin embargo, estos niños pueden vincularse y comunicarse sin ningún inconvenientes cuando están en lugares donde se sienten cómodos, seguros y relajados; tal es el caso del hogar. El mutismo selectivo no es un trastorno frecuente. De acuerdo al médico y psiquiatra español Joaquín Díaz Atienza, alrededor del 1% de la población infantil mundial padece mutismo, siendo más frecuente en niñas que niños. Para el DSM-5 (el manual de Salud Mental por el cual se rige gran parte de los profesionales), la presencia de esta condición varía entre 0.03% y 1%, dependiendo de la configuración de la población. Para Díaz Atienza es importante considerar que no existen estudios de campo que clarifiquen la presencia real del problema en la población general. La edad promedio de inicio es antes de los cinco años, pero muchos niños no son diagnosticados hasta después de ingresar a la escuela.¿Cuáles son las consecuencias de este Trastorno?

- Interferir con el rendimiento en la escuela.
- Afectar los vínculos con los amigos o maestros.
- Evitar que los niños disfruten y participen de experiencias o actividades infantiles habituales.
- Afectar el autoestima del niño.
- Al no poder comunicarse para pedir ayuda, puede evitar que se satisfagan sus necesidades personales o escolares.
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¿Cómo sé si mi hijo tiene mutismo selectivo?
De acuerdo al DSM-5, tu hijo puede padecer este trastorno si él o ella:- Habla en ciertos escenarios pero deja de hacerlo por completo (o casi), cuando aparecen otras personas.
- Se muestra helado, paralizado o incluso enojado cuando un extraño les hace una pregunta, o cuando se sienten incómodos.
- Utiliza distintos gestos: señalar, asentir, u otras expresiones faciales para satisfacer sus necesidades.
- Han estado presentes por más de un mes (sin contar el primer mes de escuela).
- Están interfiriendo en la vida de tu hijo, ya sea en la escuela o a nivel de comunicación social.
- No están vinculadas con una falta de conocimiento del lenguaje.
- No pueden explicarse por otro trastorno.
- Timidez excesiva.
- Aislamiento social.
- Miedo a pasar vergüenza en frente de un grupo.
- Aferrarse en exceso a los padres o cuidadores.
- Berrinches frecuentes.
- Comportamiento de oposición.
- Rasgos compulsivos.
- Negatividad.
¿Cuáles son las causas del mutismo selectivo?
Teniendo en cuenta que se trata de un trastorno poco frecuente, los factores de riesgo no se conocen con exactitud. Sin embargo, existe una serie de desencadenantes que pueden vincularse con el mutismo. Algunos de ellos son:- Factores temperamentales. Es importante estar atentos a las inhibiciones comportamentales, el afecto negativo, y los antecedentes parentales de timidez, aislamiento social y ansiedad social.
- Problemas ambientales. Los padres que demuestran un comportamiento inhibitorio o antisocial, modelan el comportamiento de sus hijos. También, el comportamiento excesivamente controlador o sobreprotector pueden ser factores de riesgo.
- Genética. Debido a la superposición con la ansiedad social, puede haber un componente genético compartido entre estos dos trastornos.
El problema de la retroalimentación

¿Cómo se trata el mutismo selectivo?
La terapia es siempre la primera recomendación para abordar este Trastorno. Algunos niños con mutismo tienen un trastorno concurrente del habla y el lenguaje. Aunque este no es siempre el caso, es una buena idea obtener una evaluación del habla y el lenguaje para descartar trastornos de la comunicación. Las terapia cognitiva conductual (TCC) es uno de los tratamientos terapéuticos más ampliamente apoyados para el mutismo selectivo. Esta intervención terapéutica ayuda a los niños a involucrarse gradualmente en las situaciones de habla. Para ello, utiliza una amplia variedad de estrategias dirigidas a reducir la ansiedad que subyace en ese comportamiento. Una de las técnicas que se utiliza, por ejemplo, es la desensibilización. En ella, los niños son expuestos de manera gradual a esas situaciones que les generan ansiedad. Mediante el apoyo emocional del terapeuta, y la utilización de ciertos ejercicios de relajación; el niño aprende a trabajar con esas situaciones. Otros aspectos importantes en el tratamiento se vinculan con la enseñanza de habilidades sociales para que el niño pueda aprender a interactuar y reducir su ansiedad; y el trabajo para la construcción de su autoestima a través de la terapia. Bibliografía- American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
- Folleto informativo elaborado por el Centro de Mutismo Internacional (Argentina). https://docs.wixstatic.com/ugd/5d00c5_9b74c6977d3c4d13a221aa97481e57cd.pdf
- Joaquín Díaz Atienza. (2001) Mutismo selectivo: fobia frente a negativismo. Revista Psiquiatría y Psicología en Niños y Adolescentes. España. https://psiquiatriainfantil.org/OTROS/mutismo_selectivo.pdf
- Noles Ramón Joselyn Paulette. (2019). Comorbilidad del mutismo selectivo en la niñez. Carrera de Psicología Clínica. Machala, Ecuador. http://repositorio.utmachala.edu.ec/bitstream/48000/13890/1/ECUACS-2019-PSC-DE00016.pdf
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