Psicólogos Córdoba

Somos una red constituida por profesionales de la psicología, psiquiatría y profesiones afines especializados en el campo de la salud mental.
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horario de Atención L a V: 10 a 19
Teléfono (0351) 2308121
(0351) 2308121
Horarios de atención Lunes a Viernes: 10 a 19 hs

6 motivos por los que tus hijos deberían crecer con música

Música - Bebé con instrumentos

6 motivos por los que tus hijos deberían crecer con música

Música - Bebé con instrumentosLa música juega un rol fundamental en nuestra cultura, y está presente prácticamente en todos los ámbitos de nuestra vida.

Se trata de una forma de expresión universal, que transmite paz y tranquilidad, y nos ayuda a relajarnos. Pero también, logra que la mente se mantenga alerta y favorece nuestra concentración. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”. Nada más acertado que esta frase, enunciada por Platón hace miles de años, para describir el poder de este medio en el ser humano.

Desde que nacemos estamos expuestos a la música. Los padres usan este medio con distintos propósitos: para que los bebés se calmen y relajen, para transmitirles su amor y alegría, para disfrutar e interactuar con ellos. Ésto, que se trata de un acto instintivo, debería ser reforzado: la música genera un gran impacto en el desarrollo infantil, tanto a nivel cognitivo, como emocional, motor o social.

En este artículo, te brindamos 6 razones por la que tus hijos deberían interactuar con la música durante la infancia.

1. Favorece el desarrollo sensorial

Tal como el gusto, las texturas y los colores favorecen el desarrollo sensorial de los niños; lo mismo sucede con la música.

La exposición de los niños a las diferentes armonías, melodías y ritmos, propicia la conexión entre las células del cerebro y permite el desarrollo sensorial. Este efecto aumenta cuando la música es enlazada con otras actividades, tales como el baile.

2. Favorece el desarrollo cognitivo

El desarrollo del cerebro es estimulado cuando los niños escuchan y cantan sus canciones preferidas.

La exposición a la música y la activa participación en experiencias musicales, mejora el poder de la memoria, concentración, inteligencia espacial, y habilidades de razonamiento.

Por ejemplo, si una canción le indica al niño que debe saltar hacia atrás, éste aprende dónde está situado su cuerpo en relación al espacio, y hacia dónde debe ir. Detalles como éstos son de gran importancia para el desarrollo cognitivo.

3. Favorece el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el razonamiento matemático

La ciencia ha demostrado que el aprendizaje de la música involucra las mismas partes del cerebro que se utilizan al aprender el lenguaje.

La música estimula los sentidos y ayuda a los niños a aprender y desarrollar las habilidades lingüísticas. Pero también, favorece la escucha, lectura y habilidades de escritura; mejorando a su vez la fluidez en el discurso y la comunicación.

Desde su nacimiento, los bebés son capaces de diferenciar los diferentes tipos de sonidos. Luego de unas pocas semanas, ya pueden identificar la voz de su madre de la de otras personas. La exposición a la música refuerza esta habilidad natural de decodificar los sonidos y las palabras.

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Maryland (Estados Unidos), plantea que “los niños primero prestan atención a los sonidos del lenguaje, y recién luego a su significado”. Por ende, la música podría entenderse como un paso inicial y fundamental en el proceso de alfabetización.

Cuando cantamos a nuestros hijos, podemos ayudarlos a identificar patrones de sonidos, y a aprender a través de la repetición. Adicionalmente, la exposición continua a la música ayuda al bebé a anticipar lo que sigue, aprendiendo a ubicar patrones dentro de una secuencia.

Reforzando estas habilidades, el niño podrá crear las bases de la alfabetización y el razonamiento matemático.

4. Favorece el desarrollo emocional y social

La música transmite emociones, sentimientos, nos evoca a experiencias pasadas o nos lleva a imaginar a futuro. Pero también, funciona como medio de expresión durante los primeros años de vida, ayudando al niño a comunicarse y expresarse.

Por otra parte, es un medio de socialización a partir del cual el niño se relaciona con sus pares, familiares y docentes. Según Piaget, la Educación Inicial es el momento en el que el niño deja de jugar en solitario para comenzar a relacionarse con otras personas. Dentro de este proceso, la música funciona como elemento fundamental e integrador. Si quieres leer más sobre este autor, te invitamos a leer este artículo.

Finalmente, también ayuda al desarrollo de la creatividad y originalidad, teniendo en cuenta que ofrece múltiples maneras de expresarse, transmitir sus ideas y pensamientos. No funciona como limitador, sino como potenciador.

5. Enseña habilidades de coordinación

Música - Niña y guitarraLos niños pueden moverse al ritmo de una canción, incluso si no conocen su letra. De hecho, reaccionan de diferente manera frente a distintos estímulos o ritmos musicales.

La música favorece el movimiento, ayudando al desarrollo de las habilidades motoras. Incluso, si el ritmo los entretiene pueden comenzar a saltar y moverse más activamente. Esto ayuda al desarrollo muscular, de la fuerza y el balance.

Por otra parte, cuando los niños aprenden a aprender a tocar un instrumento, la actividad involucra la coordinación entre las manos y la vista, el oído y las manos, y así sucesivamente. De este modo, las habilidades motoras finas se van desarrollando cada vez más.

6. Mejora la concentración y memoria

Este punto se acentúa fundamentalmente cuando los niños aprenden a tocar instrumentos. En la música, incluso las melodías más simples conllevan un gran ejercicio de concentración y coordinación. Estos movimientos, a su vez, ponen en práctica la memoria.

Con el tiempo, los niños aprenden que el misterio de los instrumentos está en la práctica, y esto es porque la repetición refuerza la memoria.

 

La música como experiencia lúdica

La experiencia que ofrece la música es fundamental para el desarrollo infantil. Las razones no son pocas, y ya fueron expuestas en los párrafos anteriores. Pero para aprovechar al máximo sus virtudes, es importante que la exposición del niño a las distintas formas de la música (el canto, los instrumentos, o simplemente su escucha); sea parte de una interacción con el entorno, ya sea con adultos u otros niños.

Durante la infancia, la relación con la música debe ser un juego. Sólo entendiéndose de este modo, la experiencia lúdica podrá convertirse en una práctica auditiva, cognitiva, de expresiones corporales, de ejercicios motores, entre tantas otras. En definitiva, se transformará en una herramienta de estimulación y desarrollo.