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Evitación experiencial: ¿Qué es y cuál es su tratamiento?

síndrome de evitacion experiencia

Evitación experiencial: ¿Qué es y cuál es su tratamiento?

¿Odiás ir al banco? ¿No querés salir de casa cuando se acerca una tormenta? ¿Hacés todo lo posible por no ir a lugares con mucha gente? Muchas son las situaciones que pueden generarnos malestar, pero no podemos eludirlas por siempre. Hoy venimos a hablarte de evitación experiencial. síndrome de evitacion experiencia

En este artículo vas a conocer el origen de algunas de tus actitudes evitativas. También te contaremos cuándo la evitación puede transformarse en trastorno, y los tratamientos más efectivos para superarla. Seguí leyendo para descubrir más sobre este asunto.

¿Qué es evitación experiencial en psicología?

La evitación experiencial es la tendencia que tenemos las personas, al intentar evitar un malestar generado por sentimientos, emociones o pensamientos, evitando o intentando controlar las situaciones que la causan.

Dicho de esta forma, podemos pensar que se trata de algo positivo o que incluso es una especie de mecanismo de defensa. Una respuesta que nos protege de sentirnos mal, pero la realidad es más compleja. La evitación  tiene una cara oculta en la que no solemos pensar  y que nos atrapa en esa forma actuar.

Si sólo aplicamos la evitación experiencial de vez en cuando, para evitar un sufrimiento inútil, podemos aprovechar los beneficios de esta técnica. Sin embargo, si se convierte en un hábito puede llegar a representar un gran peligro. La evitación experiencial, en algunas situaciones conlleva a un beneficio a corto plazo pero un perjuicio a mediano o largo plazo en base a los objetivos que tenemos en nuestras vidas.

La evitación no solo se ve reflejada en comportamientos puntuales. También pueden ser reflejos inconscientes y dados por aprendizajes de años, con comportamientos son más difíciles de relacionar a la evitación. Por ejemplo, una persona que tenga fobia social y elige una profesión informática, porque así puede trabajar sin salir de la casa. Así evitará exponerse a situaciones donde debería estar en contacto con muchas personas.

Trastorno de evitación experiencial 

Tratar de evitar aquello que sea perjudicial es un recurso adaptativo, casi de supervivencia. Huimos de lo que puede afectar nuestra integridad física o mental. El problema aparece si la evitación tiene grandes costos para la persona. Nos referimos a un impacto negativo en su estado anímico o en su bienestar físico.

¿Cómo se llega a este punto? Cuando, para librarse de un sentimiento o sensación desagradable, se realizan conductas satisfactorias a corto plazo, pero perjudiciales en un largo plazo. Es decir, la evitación se torna nociva cuando las consecuencias negativas de evitar son mayores que el daño que se buscó esquivar.

Tomemos como ejemplo a alguien que perdió a un ser querido. Es perfectamente normal atravesar una etapa de duelo. Las conductas relacionadas con la evitación experiencial se manifestarían si el sujeto empezara a consumir alcohol para no enfrentar la realidad, en lugar de buscar ayuda profesional para superar el proceso o aceptar lo que pasó. 

Los síntomas que se presentan en el trastorno de evitación experiencial son:

Constantes sentimientos y pensamientos relacionados con “encontrarse mal”, “estar tristes», “hacer esfuerzos por estar bien”.

La mente llega a obsesionarse con enfrentar al malestar, por lo que los pensamientos tienden a luchar contra la incertidumbre y la duda.

Se requiere de mucho tiempo y esfuerzo para combatir toda sensación, pensamiento y emoción negativos.

Creer firmemente que es imposible disfrutar sin remover primero todo el malestar, como si fuera condición necesaria para poder vivir.

Sentir que no se puede intentar nada productivo, no se puede desarrollar como individuo, hasta que desaparezcan esos pensamientos.

Querer y esperar a estar bien antes de volver a las actividades que uno disfruta en la vida, aquello que nos permite desenvolvernos como una persona plena.

Consecuencia de evitación experiencial

Las consecuencias del trastorno de evitación experiencial son especialmente relevantes a nivel social. No podemos juntarnos con amigos, cenar con familiares o hacer deportes; hasta que no estemos bien. De ese modo, se desarrollan cada vez más conductas para evitar las experiencias psicológicas dolorosas o desagradables.

La persona puede volverse experta en eludir aquello que no quiere, toda su vida comienza a girar en torno a la evitación de lo no deseado. Así se debilita su identidad, y es muy difícil planear o proyectar a futuro. 

Esto no tarda en convertirse en un círculo vicioso. La evitación experiencial también afecta a nivel psicológico. Lo que causa es un empeoramiento de los síntomas asociados al malestar, por lo que la vida emocional del individuo se vuelve inestable.

El peor de los casos puede presentarse si la persona que sufre este trastorno padece también de ansiedad o depresión, entre otros trastornos. La comorbilidad tiende a empeorar todas esas condiciones, llevando a un endurecimiento de las patologías.

Evitación Experiencial y Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

El objetivo de esta terapia es que el paciente pueda exponerse a situaciones de la vida, a pesar del malestar que ocasionan los sentimientos o pensamientos negativos que en ese momento afloran. Para ello, es importante entender qué aspectos son en verdad importantes para el sujeto.

Además, se trata de reconocer cómo los comportamientos evitativos genera un perjuicio a largo plazo. Otra cuestión a identificar son los beneficios de exponerse a esas situaciones, y hacer aquello que acerca al individuo a los objetivos que son relevantes para él.

La aceptación como estrategia de cambio consiste en no evitar. Se trata de no controlar o cambiar las situaciones que forman parte de lo que queremos evitar. En ACT se entrena para dejar de luchar contra los pensamientos y sensaciones negativo, y abrise a ellas. Los profesionales le llaman a esto “abrazar a tus demonios”. En el tratamiento, la persona toma conciencia de todo el esfuerzo y tiempo que gasta en intentar controlar su mundo interno y las circunstancias desagradables.

¿Qué pasaría si uno gastara toda esa energía en acciones en pos de la vida deseada? Ese es el compromiso que se adopta en este tipo de terapia, comprometerse a actuar para acercarse a la vida que uno quiere llevar. Actuar a pesar de las sensaciones y pensamientos negativos que pueden aparecer.

En nuestro centro de salud mental contamos con profesionales especializados en la Terapia de Aceptación y Compromiso, que te ayudarán a superar la evitación y mejorar tu calidad de vida.

Fuentes

Ramos, Juan M.; et al. (2018): “Fusión cognitiva en trastornos de personalidad: una contribución a la investigación sobre mecanismos de cambio”; Clínica y Salud, Vol.29, N° 2. Versión online.

Ferro García, Rafael (2000): “Aplicación de la terapia de aceptación y compromiso en un ejemplo de evitación experiencial”; Psicothema, Vol. 12, Nº 3, pp. 445-450. Versión online.