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El aspecto psicológico en la Enfermedad de Parkinson

Parkinson 1 - Persona agarrándose la mano

El aspecto psicológico en la Enfermedad de Parkinson

Por lo general, cuando pensamos en la Enfermedad de Parkinson, sólo la asociamos a sus síntomas físicos o motores. Los temblores, problemas en el balance del cuerpo, movimientos lentos; son manifestaciones típicas de esta enfermedad.

Sin embargo, muchas veces se deja de lado un aspecto fundamental que suele afectar a las personas con Parkinson: el psicológico y mental. De hecho, estos síntomas no motores son una parte de gran importancia en esta enfermedad.

En esta nota te comentamos qué es la Enfermedad de Parkinson, cuáles son sus causas, y sus síntomas físicos. También, hacemos especial hincapié en las consecuencias psicológicas de esta enfermedad.

¿Qué es la Enfermedad de Parkinson?

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, que afecta al sistema nervioso central. Como consecuencia, produce síntomas tanto a nivel motoro como no motoro.

La enfermedad se origina porque las células nerviosas (neuronas), no producen la cantidad suficiente de dopamina; un neurotransmisor muy importante para el cerebro. La dopamina tiene un rol fundamental en funciones que se relacionan con el comportamiento y la cognición, la actividad motora, el aprendizaje y la memoria, la motivación, la regulación del sueño, el humor, y la toma de decisiones, entre otras.

¿Cuáles son las causas de esta enfermedad?

Hasta el momento, no existen estudios concluyentes sobre cuál es la causa específica que origina el Parkinson. Pese a ello, sí se sabe que existen factores genéticos que pueden llegar a aumentar los riesgos de desarrollar la enfermedad. De todos modos, no está claro hasta qué punto estos factores hacen más susceptible a una persona.

La Enfermedad de Parkinson puede darse en las familias como resultado de la transmisión de genes defectuosos a un niño por parte de sus padres. Sin embargo, esto no se da de manera frecuente.

Por otra parte, el desarrollo del Parkinson también está asociado a factores ambientales. Existen algunos agentes de riesgo, como la exposición a algunas toxinas (presentes en pesticidas, herbicidas y metales pesados). De todos modos, la evidencia todavía no es concluyente.

¿Cuáles son los síntomas motores de la Enfermedad de Parkinson?

Los síntomas motores del Parkinson son los primeros que aparecen. Lo hacen de forma dispar y progresiva, y se van intensificando con el tiempo.

A modo de síntesis, éstos son los principales:

  • Bradicinesia: se produce una lentitud o pérdida en los movimientos corporales voluntarios y espontáneos.
  • Rigidez: aparecen problemas de flexibilidad en las extremidades u otras partes del cuerpo.
  • Temblores y movimientos incontrolables en una o varias extremidades durante el reposo.
  • Disminución en el equilibrio y la coordinación, e inestabilidad al estar de pie o caminar.
  • Disminución en las expresiones faciales, dificultad para articular sonidos.

¿Cuáles son los síntomas psicológicos del Parkinson?

Tal como mencionamos anteriormente, el Parkinson no sólo afectan al funcionamiento motoro del cuerpo; sino que como toda enfermedad crónica, conlleva una serie de síntomas psicológicos que en muchas ocasiones producen importantes limitaciones en la persona.

A modo general, puede decirse que el Parkinson afecta tres grandes áreas: la cognitiva, la emocional y la social. A continuación, te explicamos cada una de ellas.

Área cognitiva

La memoria y la atención

El área cognitiva abarca numerosas funciones cerebrales, algunas de las cuales actúan de manera interrelacionada. Este es el caso de la atención y la memoria.

Las personas que sufren de Parkinson pueden manifestar problemas en estas funciones: a veces pueden sentirse distraídos, o tener problemas para organizarse y llevar a cabo tareas.

En este sentido, las funciones ejecutivas suelen verse afectadas: son aquellas que nos ayudan a resolver problemas, planificar lo que queremos hacer, ejecutar esas acciones y darle seguimiento mientras las llevamos a cabo. Quienes tienen Parkinson pueden tener problemas para hacer varias tareas a la vez, o tomar decisiones de manera rápida.

También, aparecen dificultades para concentrarse y para recordar información (en ocasiones, se dan ciertos olvidos).

Por otra parte, suelen presentarse disfunciones en el lenguaje. Es común que la persona tenga problemas para encontrar la palabra adecuada o para nombrar algunos objetos. Muchas veces, el lenguaje se vuelve menos simple y espontáneo.

Área emocional

Normalmente, el estado emocional de una persona con Parkinson se vea afectado. Esto, como consecuencia de numerosos factores que generan una serie de comportamientos manifiestos y/o encubiertos por parte de la persona.

Quienes tiene Parkinson tienden a manifestar estados de tristeza, de apatía y desesperanza. En muchos casos se origina una depresión, que produce que la persona actúe incluso en contra de su propio bienestar.

Área social

Depresión

Parkinson 1 - Hombre con bastón y expresión tristeLa depresión es uno de los trastornos emocionales más frecuentes en las personas que padecen Parkinson. De hecho, se estima que entre el 30 y 50% de los afectados desarrollan síntomas depresivos en algún momento de la enfermedad.

Esto se debe, en parte, a las alteraciones que se producen en los circuitos de los que dependen la serotonina y la noradrenalina. Se trata de neurotransmisores fundamentales para la regulación del estado de ánimo y la ansiedad.

También, la depresión puede estar causada por factores psicosociales, tales como la valoración que hace la persona sobre su estado, y de los recursos personales de los que dispone para afrontar esta situación.

Estrés

El Parkinson genera cambios en la vida de las personas que sufren la enfermedad, y también en la de sus familiares. Muchos de estos cambios implican que la persona  utilice sus recursos personales para afrontar la situación.

Todos estos cambios a menudo conllevan estrés. Y si bien éste puede manejarse, si se extiende por demasiado tiempo puede terminar interfiriendo en la vida social, laboral, familiar y emocional de la persona. A su vez, esto se traduce en un deterioro de la salud mental y el empeoramiento de la calidad de vida.

Ansiedad

Las personas con Parkinson pueden presentar problemas de ansiedad. Éstos van desde inquietudes “normales”, hasta crisis de angustia.

En algunos afectados, el inicio de los síntomas motores (como el temblor), pueden generar una fuerte angustia. También, hay casos en que se sufren de ataques de pánico en períodos “off” (apagados) de la enfermedad.

Trastornos psicóticos

En determinadas ocasiones, la persona que sufre Parkinson puede llegar a desarrollar trastornos psicóticos.

Muchas veces, el origen del trastorno está relacionado con los medicamentos que se utilizan para tratar algunos síntomas de la enfermedad. Por ende, el tratamiento consiste en reajusta la medicación y si esto no da buenos resultados; acudir a la medicación antipsicótica.

Los trastornos psicóticos se manifiestan de 4 maneras distintas en el Parkinson:

  • Fenómenos menores. Aparecen síntomas de falsa presencia, pasaje o ilusiones (percepciones erróneas).
  • Alucinaciones. Se tratan de percepciones anormales sin la presencia de ningún estímulo.
  • Trastornos delirantes. Se trata de creencias falsas que se mantienen pese a que la evidencia las contradice.
  • Síndrome de falsa identificación. Se caracterizan por la falsa identificación o reduplicación de personas, objetos, lugares o eventos.  

Tratamiento psicológico de la Enfermedad de Parkinson

El tratamiento psicológico es fundamental para las personas que padecen Parkinson. Actúa de manera preventiva frente a determinados trastornos como la ansiedad o la depresión, y también permite aliviar los síntomas en caso de que éstos ya estén presentes.

Por otra parte, existen otras prácticas como la estimulación cognitiva, que permiten ralentizar el deterioro cognitivo.

Si te interesa leer sobre el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad, te invitamos a leer este artículo.