Psicólogos Córdoba

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10 señales que indican cuándo ir al psicólogo

una sesión de psicología

10 señales que indican cuándo ir al psicólogo

Muchas veces, nos preguntamos cuándo ir al psicólogo, ya que la decisión de pedir ayuda profesional nunca es fácil. Siempre cuesta, aunque no sea la primera vez. Generalmente, respondemos ante un proceso en el cual vamos tomando conciencia de lo que nos está pasando.

Además, la decisión de acudir a terapia suele estar rodeada de mitos y estigmas engañosos. En este artículo, te contamos cuáles son las razones para ir al psicólogo y desmentimos esos prejuicios que muchas veces se atribuyen a las terapias psicológicas.

Razones para ir al psicólogo

No existe un momento o circunstancia para pedir ayuda a un profesional, es una decisión totalmente subjetiva. Hay personas que, ante la misma situación, —duelo o sentimientos de soledad— la viven de forma totalmente diferente y, para afrontarla, pueden necesitar o no ayuda.

La decisión de acudir al psicólogo no significa fracaso o debilidad, sino que es un acto de madurez. Todos tenemos momentos en la vida en que nos es difícil lidiar con una situación, y así como aguantar un dolor físico no tiene sentido, tampoco lo tiene aguantar un dolor emocional.

Además, no se acude al psicólogo solo cuando tenemos emociones molestas o sentimos que la situación nos desborda. También, podemos ir a terapia cuando debemos tomar una decisión importante en nuestra vida. De esta manera, podemos profundizar en nuestras necesidades y tener una visión más clara de la vida que deseamos.

10 señales que indican cuándo ir a un psicólogo

1. Dolores o malestar sin explicación médica

Muchas veces los dolores emocionales se manifiestan en nuestro cuerpo. El estrés, por ejemplo, puede desencadenar dolores crónicos de estómago y cabeza, facilitar resfríos o alterar la relación con la comida —disminución de apetito o atracones.

2. Problemas de adicción

Muchas personas se refugian en sustancias, bebidas o actividades adictivas para evitar problemas emocionales. Este tipo de conductas ofrecen soluciones temporales que empeoran la situación.

3. Desconexión emocional

Una señal de que algo no está bien en nuestra salud mental es cuando dejamos de disfrutar cosas que antes nos gustaban. La desilusión generalizada, la sensación de que nada tiene sentido y la infelicidad, son problemáticas que pueden ser tratadas por los psicólogos. Estos pueden ayudarte a reconectar con tus emociones.

4. Relaciones problemáticas

Si atravesamos momentos difíciles en nuestras relaciones y tenemos dificultades para comunicar cómo nos sentimos, una buena opción es consultar con un profesional psicológico.

5. Círculo cercano preocupado

Nuestros amigos y familiares son los que más nos conocen por eso es importante escucharlos cuando se muestran preocupados por nosotros. Muchas veces, negamos nuestros problemas y una señal de alerta a la que hay que prestar atención es la opinión de aquellos que más nos quieren.

6. Dificultades para lidiar con problemas

Muchas veces, debemos lidiar con problemáticas específicas como, por ejemplo, el diagnóstico de una enfermedad crónica, dificultades laborales o la proximidad de un examen importante. Estas situaciones pueden generar ansiedad, angustia, depresión u otras problemáticas psicológicas más graves si no se las trata.

7. Mejorar la capacidad de expresar emociones

No todos los motivos para acudir a un psicólogo deben ser negativos. También podemos ir a terapia con el fin de conocernos más, mejorar nuestras capacidades y adquirir herramientas que nos faciliten nuestra relación con el mundo. Mejorando nuestra capacidad de expresar emociones, podremos interactuar con nuestro entorno de una manera más inteligente y sana.

8. Traumas

Los traumas no resueltos pueden afectar severamente nuestra salud mental. Estos pueden provocar otras problemáticas como trastornos maníaco compulsivos, depresión, insomnio u otros síntomas que son muy perjudiciales para nuestra mente. Por esta razón, es especialmente importante acudir a  terapia luego de sufrir cualquier tipo de trauma: accidentes, abusos, duelos, situaciones violentas, etc.

9. Atravesar una situación compleja

Hay momentos en la vida en los que estamos más tranquilos y otros que son más difíciles de atravesar. En estos momentos en que sentimos que la situación nos supera y que no tenemos control sobre la misma, es recomendable pedir ayuda psicológica. El profesional nos dará herramientas para sobrellevar de la mejor manera posible la situación a la que debemos enfrentarnos.

10. Enfrentar cambios importantes

Los cambios son siempre movilizantes. Pueden ser positivos o negativos, pero siempre implican dejar atrás algo, lo que implica, en cierta manera, atravesar un duelo por aquello que no volverá. La terapia es una buena opción a la hora de transitar el cambio, creando herramientas y estrategias para dejar ir lo viejo y recibir lo nuevo de la mejor manera.

Qué vas a encontrar en la sesión de terapia psicológica

Un tiempo y espacio para vos mismo

Acudir a un profesional de la psicología es una manera de cuidarte y dedicarte atención. Es un momento para encontrarse con uno mismo, para reflexionar sobre lo que nos pasa, nuestros problemas, preocupaciones y anhelos.

Comprenderás qué te sucede

A veces, un sentimiento o situación no nos permite pensar con claridad y tendemos a evitar pensar en lo que te asusta o preocupa, e incluso negarlo. En la psicoterapia, encontrarás herramientas y ayuda para tomar conciencia de lo que te está ocurriendo y enfrentar tus miedos.

Un punto de vista objetivo y profesional

Durante las sesiones, el psicólogo te escuchará sin realizar juicios de valor. Es un espacio en el que podés hablar de todo sin temor a ser juzgado ni criticado. Además, te ayudará a buscar una explicación para que comprendas qué te sucede y puedas encontrar la mejor solución para vos.

Herramientas para comprender y gestionar tus emociones, pensamientos y conductas

Durante el tratamiento vas a encontrar un asesoramiento que te dota de recursos, técnicas y estrategias para que seas vos mismo el que resuelva tu problema.

Ir al psicólogo es una buena idea, porque esperar a que las cosas cambien por sí solas ya sabés que esta actitud, la mayoría de las veces, no funciona.

Mitos y estigmas de ir al psicólogo

¿Sabías que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los problemas de salud mental serán para el 2030 la principal causa de discapacidad en el mundo? Esto sucede porque no se le da la importancia necesaria a la salud mental y se subestima sus problemáticas. En gran parte, la culpa de esto se debe a los mitos y estigmas que rodean a la disciplina.

El psicólogo es un profesional de la salud mental. Actúa como asesor y acompañante e intentará ayudar a que consigamos —siempre por nosotros mismos y desde nosotros mismos— lo que deseamos.

Sin embargo, a lo largo del tiempo, la psicología ha debido soportar una gran cantidad de mitos y creencias erróneas sobre la disciplina y sus profesionales. Estos van desde posiciones escépticas como aquellos que “no creen en la psicología” hasta quienes piensan que solo los locos se tratan con psicólogos. 

En esta sección, desmentimos algunos de estos mitos, con el objeto de romper con esos prejuicios. 

Ir al psicólogo es para locos

Para empezar, el concepto de “locura” no es una categoría clínica con validez científica. Se trata de un término usado para referirse a conductas que están fuera de los comportamientos socialmente aceptados.

Además, tampoco es cierto que la terapia psicológica sea exclusivamente para personas con trastornos mentales. Existen muchas razones para hacer terapia, desde atravesar una situación difícil como el duelo, hasta la búsqueda por comprender un momento de nuestras vidas.

Los psicólogos cobran por charlar

Esta es una de los mitos más extendidos acerca de la psicología. Sin embargo, no es cierto. Las terapias psicológicas nos permiten realizar entrenamientos mentales y comportamentales. Cada sesión es un momento para encontrarse con uno mismo, para reflexionar sobre lo que nos pasa, nuestros problemas, preocupaciones y anhelos.

Además, en la psicoterapia encontrarás una ayuda para tomar conciencia de lo que te está ocurriendo, para contar tus miedos, para darte cuenta de la parte de responsabilidad —no culpabilidad— que tenés en tu problema.

Ir al psicólogo no sirve

Los resultados obtenidos gracias a la terapia psicológica son de público conocimiento. Solo es cuestión de encontrar al profesional y el tipo de tratamiento adecuado para experimentarlos en carne propia.

Es importante tener la paciencia e informarse acerca de las diversas ramas y terapias que existen. De esa manera, podremos elegir mejor cuál es la que necesitamos. 

No creo en los psicólogos

Para empezar, esto no es una cuestión de fe: los psicólogos existen. Son profesionales formados, que cuentan con títulos avalados por una universidad. 

Por otro lado, la psicología es una rama de la salud reconocida mundialmente y estudiada desde hace siglos. Estudia el comportamiento humano y su relación con los procesos mentales, emocionales y de aprendizaje. 

Psicólogo o psiquiatra

Los psicólogos y los psiquiatras son los principales profesionales a los que acuden aquellos que necesitan ayuda para su salud mental. Sin embargo, gracias a la estigmatización de la que hablamos en el apartado anterior, muchas personas no saben diferenciar estos especialistas. 

Por esa razón, te contamos cuáles son las especificidades de cada uno y en qué ocasión debemos consultarlos. 

Diferencias entre psicólogos y psiquiatras

  • Estudios

Los psiquiatras estudian medicina y se especializan en psiquiatría. En cambio, los psicólogos estudian licenciaturas y grados de una carrera específica de psicología. Luego, pueden especializarse en psicología clínica.

  • Habilidades y conocimientos 

El psiquiatra se especializa en el cuerpo humano como organismo y en su funcionamiento neurológico. El psicólogo está más formado en las ciencias sociales y las dinámicas culturales. 

  • Enfoques

El del psiquiatra es el biologicista del comportamiento humano y sus estados afectivos. Se centra especialmente en los aspectos químicos y fisiológicos del cuerpo humano. 

El psicólogo adopta enfoques y posturas más heterogéneas: cultura, contexto social, interrelaciones personales.

  • Problemas que tratan

Los psiquiatras se ocupan de los trastornos mentales más problemáticos que pueden mejorarse a partir de tratamientos farmacológicos. Estos tratamientos son desaconsejados para personas con problemáticas más leves por sus múltiples efectos secundarios. 

Los psicólogos pueden complementar el enfoque psiquiátrico y también pueden ofrecer sus servicios personas, sin alteraciones graves, aunque no tengan un diagnóstico específico.

  • Método

El psiquiatra es un médico capacitado para prescribir fármacos, por lo que sus métodos son más o menos invasivos. 

El método psicológico, por otro lado, provee orientación y propone técnicas basadas en los hábitos y la conducta del paciente. 

Si bien estas dos disciplinas tienen sus propios ámbitos de aplicación, a menudo ambas son complementarias. Ambos enfoque son útiles a la hora de intervenir en la salud mental.

Conclusión

La salud mental es tan importante como la física, a pesar de los prejuicios que aun resisten en el pensamiento popular. Todos los motivos que nombramos en este artículo para ir al psicólogo pueden resumirse en uno solo: mejorar tu calidad de vida.

No importa si tenemos trastornos graves o simplemente necesitamos entender algún aspecto de nuestra vida, todos son motivos válidos para solicitar ayuda. Eso no nos hace menos valientes. Así que si te estás preguntando cuándo ir al psicólogo, la respuesta es que siempre es un buen momento para empezar.

En terapia, encontramos un espacio libre de juicios en donde podemos explorar nuestros pensamientos, miedos y deseos más profundos. Esto nos permitirá desarrollar estrategias y adquirir herramientas para enfrentarnos a aquellas situaciones que nos afectan negativamente.

Una persona que se conoce a sí misma, con sus habilidades y debilidades, es alguien capaz de relacionarse mejor tanto con su entorno como con los demás. Esto le permite afrontar las dificultades con mayor entereza y, por lo tanto, salir airosa de ellas.

Fuentes

EVA MIKUSINSKI, OLGA CARUGNO y MIRTA NASSIF. Imagen del psicólogo clínico y del psiquiatra en Argentina

BAULEO, A Notas de psicología y psiquiatría social

CARLOS DOMINGUEZ MORANO ¿Creer en el psicólogo? Reflexiones sobre creencia y relaciones humanas

JS RAMÍREZ HABITAR EL MUNDO EN QUE PENSAMOS: PSICOLOGÍA SOCIAL DEL PENSAMIENTO DÉBIL