¿Qué es una obsesión?
En este artículo

¿Cuál es la diferencia entre una obsesión y una preocupación?
No es lo mismo preocuparse que obsesionarse con algo. Si bien una preocupación puede llegar a convertirse en una obsesión, existen diferencias entre ellas. Es normal que una persona sienta preocupación ante una situación cotidiana donde exista una sensación de amenaza o de peligro. De todas maneras, la preocupación tiene una duración limitada en el tiempo y la persona es capaz de controlarla. Además, aunque puede generar malestar, un estado de preocupación no genera una angustia o estrés significativo. Tampoco llega a interponerse en las actividades diarias de la persona. Por el contrario, los pensamientos obsesivos se caracterizan por ser intensos, tienen mayor duración, frecuencia e intensidad que una preocupación. Asimismo, la persona no los puede controlar y le genera mucho malestar, ansiedad y angustia. De esta manera, puede llegar a interrumpir sus relaciones sociales, sus actividades de ocio, el desempeño en su trabajo, entre otros.¿Querés hablar con un psicólogo?
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¿Cuándo la obsesión se vuelve patológica?

¿Qué tipos de obsesiones existen?

- Obsesión por el orden y la simetría: El sujeto tiene la necesidad de tener todo ordenado y correctamente alineado todo el tiempo.
- Lavarse las manos de forma compulsiva: La persona tiene un temor irracional a los gérmenes, a contagiarse de una enfermedad o contagiar a alguien.
- Ideas obsesivas respecto a la limpieza de cada espacio de la vivienda por miedo a contraer una enfermedad.
- Acumular o almacenar objetos por temor a tirar algo que se pueda necesitar en el futuro. De todas maneras los objetos no tienen utilidad alguna como ropa vieja, artefactos eléctricos rotos.
- Comprobación o verificación compulsiva: En estos casos la persona tiene la necesidad irracional de chequear de manera excesiva si cerró la puerta, si no dejó un electrodoméstico encendido, entre otros. El fin es evitar que ocurra una catástrofe.
- Contar: El sujeto manifiesta una obsesión con los números. Cuentan mentalmente mientras realizan sus actividades cotidianas, y buscan sentido a los números que los rodean.
- Ideas obsesivas de naturaleza sexual: En estos casos, la persona tiene pensamientos obsesivos respecto a causar daño sexual involuntario. Aunque también puede referirse a cuestionarse constantemente la propia sexualidad. Por ejemplo: el individuo tiene un temor irracional a la pedofilia, a sentirse atraído sexualmente por los niños o por miembros de su propia familia.
- Obsesión amorosa: Este síndrome trata de un modo de "amar" que puede llevar a la pérdida de la integridad y a un desequilibrio emocional. Por lo general, cuando existe un tipo de trastorno afectivo compulsivo, se manifiesta una dependencia absoluta de la figura amada. Esto, acompañado de angustia, miedo a la infidelidad, celos, necesidad de poseer al otro.
¿Cómo gestionar los pensamientos obsesivos?

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