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Terapia de exposición: ¿en qué consiste?

Terapia de exposición - Sesión de realidad virtual

Terapia de exposición: ¿en qué consiste?

La terapia tiene un impacto muy positivo en la vida de numerosas personas. No importa si se trata de psicoterapia, terapia online, de pareja, o una de sus muchas variables; en definitiva, siempre puede ayudar a las personas a conocer más sobre sí mismas y también, a atravesar momentos complicados de la vida.

Algunas formas de terapia, como la hablada, se centran más en la introspección; mientras que otras son más activas, y se enfocan en el comportamiento. Una de estas últimas es conocida como “Terapia de Exposición”.

En este artículo te contamos de qué se trata la Terapia de Exposición, cuáles son las técnicas que existen, y qué tipos de problemas pueden tratarse. Además, te explicamos cuáles son sus beneficios ¡Seguí leyendo!

¿Qué es la terapia de exposición?

La terapia de exposición es un tipo de terapia de comportamiento, desarrollada con el objetivo de que las personas puedan confrontar y manejar sus miedos. 

A través del uso de diversas técnicas, una persona se irá exponiendo gradualmente a esa situación que le provoca malestar.

El objetivo es crear un ambiente seguro, en donde la persona pueda sentir menos ansiedad, reducir la evitación de esas situaciones temidas, y mejorar la calidad de vida.

¿Cómo trabaja la terapia de exposición? 

Terapia de exposición - Hombre con miedo a volarCuando las personas experimentan ansiedad debido a un miedo, fobia o recuerdo traumático; por lo general tienden a evitar cualquier situación, objeto o persona que les recuerde a ello. Esta evitación provee un alivio temporal a corto plazo; pero a largo plazo se mantiene el miedo y patrón de evitación. En algunos casos, la evitación puede incluso empeorar las cosas y darle más poder a esa “entidad” a la que se le teme.

En estas situaciones, un psicólogo puede recomendar utilizar la técnica de exposición. La terapia está diseñada con el objetivo de reducir los sentimientos irracionales que una persona le ha asignado a un objeto o situación. Para ello, crean un entorno seguro, en donde “exponen” a los individuos a varios aspectos de ese miedo, y se los ayuda a desarrollar nuevas reacciones a determinados estímulos dados 

Por ejemplo, al trabajar con alguien que tenga miedo a las arañas (aracnofobia), un terapeuta de exposición puede pedirle a la persona que imagine a una araña en primer lugar. Esto puede llevar a una serie de sesiones en donde el terapeuta le va pidiendo a la persona que imagine escenas más intensas con la araña. Todo eso, con el apoyo del terapeuta, y mientras éste enseña habilidades de afrontamiento.

Una vez que la ansiedad ha disminuido, el terapeuta puede proceder a la exposición en la vida real. Para ello, puede comenzar poniendo una araña dentro de un frasco en una esquina lejana del cuarto, y terminar poniendo esa araña en la mano de la persona.

¿En qué consiste una sesión de terapia de exposición?

Para comenzar, es importante mencionar que la exposición no se produce de manera directa. Por el contrario, la persona se va preparando mediante distintas técnicas (como la relajación, o el control cognitivo); para finalmente enfrentarse a su miedo. El proceso es gradual, y siempre adecuado a las necesidades del paciente.

Por lo general, las sesiones tienen una duración de entre 30 y 120 minutos, y se realizan mediante la repetición de un ciclo que consta de 4 etapas: exposición, retirada (en caso necesario), recuperación y repetición

Durante la exposición, se enfrenta a la persona con los estímulos que causan incomodidad. Ello, a partir de la modalidad que el terapeuta considere adecuada.

Cuando la persona siente que no puede manejar la ansiedad que genera esa exposición, se aconseja la retirada. Esto permite que la persona se recupere, se estabilice, y pueda prepararse para enfrentar nuevamente el estímulo. Para ello, a veces se utilizan distintas técnicas de relajación.

Finalmente, se repite la exposición a esos estímulos que resultan incómodos. El objetivo es ir cada vez “un poco más lejos”, y que la persona pueda elevar el nivel de tolerancia a medida que avanzan las repeticiones. 

¿Qué técnicas pueden ser usadas en estas terapias?

La terapia de exposición emplea numerosos métodos con el objetivo de reducir las respuestas emocionales problemáticas. Por lo general, el terapeuta realiza una serie de evaluaciones con el objetivo de determinar qué combinación de técnicas puede resultar más favorable para la persona. 

Las técnicas de exposición pueden diferenciarse en:

  1. El modo en que se presenta el estímulo que genera el conflicto en la persona.
  2. El tipo de respuesta de los pacientes.
  3. La ayuda que brinda el terapeuta para inducir la respuesta.
  4. El uso o no de estrategias de control cognitivo, con la que los pacientes van aprendiendo a modificar sus respuestas frente a los estímulos que generan ansiedad o miedo.

Dentro del amplio campo de terapias de exposición, existen algunas estrategias diferentes que un terapeuta puede implementar:

Exposición simbólica. 

Se plantea como un ejercicio mental. La persona imaginará aquello a lo que le teme, y también imaginará enfrentarse a ello. El objetivo de la exposición imaginaria es que la persona se sienta cómoda con lo que temen en su mente, para reducir la respuesta del miedo cuando se enfrenta al desencadenante en la vida real. 

Exposición introceptiva.

Consiste en exponer al paciente a las reacciones físicas desagradables que le produce el objeto temido. Para ello, se lo induce voluntariamente para que manifieste los estímulos psicofisiológicos temidos, en un ambiente controlado y seguro. El objetivo es que la persona interiorice que esas sensaciones son simplemente eso: sensaciones. Aquí, la psicoeducación pasa a ser de gran importancia.

Exposición vivencial

Terapia de exposición - Sesión de realidad virtualCon este método, la persona enfrenta al objeto o situación temida directamente en la vida real. 

Exposición a través de la realidad virtual

Algunas personas pueden usar la realidad virtual para simular ponerse en la situación que temen. Esta es una gran manera de facilitar la exposición in vivo, o para situaciones en las que la exposición in vivo no es fácil de llevar a cabo (por ejemplo, cuando alguien tiene miedo a volar).

¿Qué tipos de problemas de salud mental pueden tratarse?

Está demostrado científicamente que este tipo de terapia puede ser útil para patologías como:

¿Por qué se considera que la terapia de exposición puede ser beneficiosa?

Numerosos estudios han demostrado la eficacia que posee la terapia de exposición aplicada a distintos problemas. Sin embargo, aún no ha sido aceptada por todos los campos de la psicología. Este escepticismo puede asociarse, en parte, a que todavía hay un desconocimiento de los beneficios; y a que son pocas las personas capacitadas para llevar a cabo este tipo de procedimiento. 

Éstos son algunos de los beneficios que produce la utilización de esta técnica:

  • Habituación. Con el tiempo, las personas descubren que sus reacciones a los objetos o situaciones temidas disminuyen.
  • Extinción. La exposición puede ayudar a debilitar las asociaciones aprendidas previamente entre los objetos, actividades o situaciones temidas y los malos resultados.
  • Aumento de las expectativas de autoeficacia. La exposición puede ayudar a mostrar al paciente que él / ella es capaz de enfrentar sus temores, y puede manejar los sentimientos de ansiedad.
  • Procesamiento y aceptación emocional. Durante la exposición, el paciente puede aprender a agregar creencias nuevas y más realistas sobre los objetos, actividades o situaciones temidas; y puede sentirse más cómodo con la experiencia del miedo. A su vez, aprende a asumir y tolerar los distintos estados emocionales, sin escapar de ellos o querer controlarlos.