Terapia de exposición: ¿en qué consiste?
En este artículo

¿Qué es la terapia de exposición?
La terapia de exposición es un tipo de terapia de comportamiento, desarrollada con el objetivo de que las personas puedan confrontar y manejar sus miedos. A través del uso de diversas técnicas, una persona se irá exponiendo gradualmente a esa situación que le provoca malestar. El objetivo es crear un ambiente seguro, en donde la persona pueda sentir menos ansiedad, reducir la evitación de esas situaciones temidas, y mejorar la calidad de vida.¿Cómo trabaja la terapia de exposición?

¿En qué consiste una sesión de terapia de exposición?
Para comenzar, es importante mencionar que la exposición no se produce de manera directa. Por el contrario, la persona se va preparando mediante distintas técnicas (como la relajación, o el control cognitivo); para finalmente enfrentarse a su miedo. El proceso es gradual, y siempre adecuado a las necesidades del paciente. Por lo general, las sesiones tienen una duración de entre 30 y 120 minutos, y se realizan mediante la repetición de un ciclo que consta de 4 etapas: exposición, retirada (en caso necesario), recuperación y repetición. Durante la exposición, se enfrenta a la persona con los estímulos que causan incomodidad. Ello, a partir de la modalidad que el terapeuta considere adecuada. Cuando la persona siente que no puede manejar la ansiedad que genera esa exposición, se aconseja la retirada. Esto permite que la persona se recupere, se estabilice, y pueda prepararse para enfrentar nuevamente el estímulo. Para ello, a veces se utilizan distintas técnicas de relajación. Finalmente, se repite la exposición a esos estímulos que resultan incómodos. El objetivo es ir cada vez “un poco más lejos”, y que la persona pueda elevar el nivel de tolerancia a medida que avanzan las repeticiones.¿Querés hablar con un psicólogo?
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¿Qué técnicas pueden ser usadas en estas terapias?
La terapia de exposición emplea numerosos métodos con el objetivo de reducir las respuestas emocionales problemáticas. Por lo general, el terapeuta realiza una serie de evaluaciones con el objetivo de determinar qué combinación de técnicas puede resultar más favorable para la persona. Las técnicas de exposición pueden diferenciarse en:- El modo en que se presenta el estímulo que genera el conflicto en la persona.
- El tipo de respuesta de los pacientes.
- La ayuda que brinda el terapeuta para inducir la respuesta.
- El uso o no de estrategias de control cognitivo, con la que los pacientes van aprendiendo a modificar sus respuestas frente a los estímulos que generan ansiedad o miedo.
Exposición simbólica.
Se plantea como un ejercicio mental. La persona imaginará aquello a lo que le teme, y también imaginará enfrentarse a ello. El objetivo de la exposición imaginaria es que la persona se sienta cómoda con lo que temen en su mente, para reducir la respuesta del miedo cuando se enfrenta al desencadenante en la vida real.Exposición introceptiva.
Consiste en exponer al paciente a las reacciones físicas desagradables que le produce el objeto temido. Para ello, se lo induce voluntariamente para que manifieste los estímulos psicofisiológicos temidos, en un ambiente controlado y seguro. El objetivo es que la persona interiorice que esas sensaciones son simplemente eso: sensaciones. Aquí, la psicoeducación pasa a ser de gran importancia.Exposición vivencial.

Exposición a través de la realidad virtual.
Algunas personas pueden usar la realidad virtual para simular ponerse en la situación que temen. Esta es una gran manera de facilitar la exposición in vivo, o para situaciones en las que la exposición in vivo no es fácil de llevar a cabo (por ejemplo, cuando alguien tiene miedo a volar). Te puede interesar nuestro artículo sobre "Psicología y realidad virtual"¿Qué tipos de problemas de salud mental pueden tratarse?
Está demostrado científicamente que este tipo de terapia puede ser útil para patologías como:- Toda clase de fobias.
- Trastorno de ansiedad generalizada.
- Ansiedad social.
- Trastorno de estrés postraumático.
- Estrés agudo, u otros problemas vinculados a un trauma.
- Trastorno obsesivo compulsivo.
- Ataques de pánico.
- Trastornos alimentarios.
- Hipocondría.
- Trastornos de adicción.
- Manejo de la ira.
¿Por qué se considera que la terapia de exposición puede ser beneficiosa?
Numerosos estudios han demostrado la eficacia que posee la terapia de exposición aplicada a distintos problemas. Sin embargo, aún no ha sido aceptada por todos los campos de la psicología. Este escepticismo puede asociarse, en parte, a que todavía hay un desconocimiento de los beneficios; y a que son pocas las personas capacitadas para llevar a cabo este tipo de procedimiento. Éstos son algunos de los beneficios que produce la utilización de esta técnica:- Habituación. Con el tiempo, las personas descubren que sus reacciones a los objetos o situaciones temidas disminuyen.
- Extinción. La exposición puede ayudar a debilitar las asociaciones aprendidas previamente entre los objetos, actividades o situaciones temidas y los malos resultados.
- Aumento de las expectativas de autoeficacia. La exposición puede ayudar a mostrar al paciente que él / ella es capaz de enfrentar sus temores, y puede manejar los sentimientos de ansiedad.
- Procesamiento y aceptación emocional. Durante la exposición, el paciente puede aprender a agregar creencias nuevas y más realistas sobre los objetos, actividades o situaciones temidas; y puede sentirse más cómodo con la experiencia del miedo. A su vez, aprende a asumir y tolerar los distintos estados emocionales, sin escapar de ellos o querer controlarlos.
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